CUADRANTE POLITICO…
POR: FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO.-
¿Se lo pidieron de manera expresa desde Palacio Nacional? ¿O acaso forma parte de su visión integral de un desarrollo urbano, con seguridad y democracia económica, adquirida en las aulas de la Universidad de Barcelona?
Lo cierto es que el doctor Román Meyer Falcón, egresado de una de las universidades privadas más emblemáticas del neoliberalismo mexicano, como lo es el Tecnológico de Monterrey, está apretando el paso en Tamaulipas, una entidad federativa, que de acuerdo a su reciente exposición, en la reciente pasarela de la Mañanera presidencial, es, indudablemente la más y mejor beneficiada con obras de infraestructura y ampliación en la oferta de servicios elementales, en ciudades como Matamoros, Nuevo Laredo y Reynosa.
Meyer Falcón, como muchos ya sabemos, es hijo del intelectual Lorenzo Meyer, el historiador del Colegio de México, considerado actualmente como uno de los asesores más notables del Presidente AMLO, y con el cual, Andrés Manuel ha cultivado una vieja amistad, que incluye tambien a la esposa de don Lorenzo, la socióloga Romana Falcón. Ambos son asesores en el gabinete de la 4T.
Hasta ahora, según se observa, la SEDATU federal del obradorismo, se perfila como la punta de lanza, para abrir brecha en materia de apoyo ciudadano para el obradorismo. En ciudades como Matamoros, donde gobierna el alcalde morenista, Mario López, la mano modernizadora y transformadora de la SEDATU federal, en alianza con el ayuntamiento y la población civil, es elocuente.
Parece que entre la popular “Borrega”, y el doctor Meyer, hay una excelente relación. O la indicación de apoyar con todo, viene desde el mismísimo Presidente AMLO?
—-VA GERARDO PEÑA, POR UNA MEJOR DISTRIBUCIÓN PRESUPUESTAL EN TAMAULIPAS—
Bajo el liderazgo del Presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Gerardo Peña Flores, Tamaulipas sigue encabezando la propuesta nacional, por modificar las reglas del juego, en materia de distribución presupuestal, que beneficie a estados y municipios.
Todo lo anterior, se basa en la propuesta de elevar en las entidades federativas el tema recaudatorio, a cambio de que la Secretaría de Hacienda, compense el esfuerzo fiscal de los estados más aplicados, creando un fondo de excedentes que, sin duda los beneficiaría.
Los morenistas parlamentarios de la cámara baja, como Alfonso Ramírez Cuellar, también han hablado de este tema, pero ellos le dan un enfoque más municipalista, o sea que, buscarían una relación directa con los ayuntamientos..o al menos eso es lo que parece.
El esquema que ayer, durante el convivio con los periodistas, a propósito del Día de Reyes, planteo GP, es viable, y parece ir por buen camino. Esperemos que los duros funcionarios hacendarios de AMLO accedan a compensar a los estados más productivos, fiscalmente hablando, aunque hasta ahora, hablando de la Secretaría de Hacienda y de los parlamentarios de la 4T, solo han sido declaraciones. Falta ver los hechos.
“De lograrse la propuesta tamaulipeca—dijo Gerardo–, los beneficios se reflejarán en un mayor progreso social para Tamaulipas. Ese es el propósito.
——– LAS CLASES MEDIAS AUSENTES EN EL PROYECTO DE AMLO—
La totalidad de los 300 mil millones de pesos, que anualmente maneja la Cuarta Transformación, integrados en el paquete del bienestar social, donde figuran los programas estelares del obradorismo, se sostienen sobre una polarización de alianzas, con los más pobres del país, con las familias más acaudaladas de México, y con lo sectores castrenses.
Pero, el proyecto de AMLO no plantea ninguna oferta económica o social, para el segmento de las clases medias mexicanas.
Durante la conferencia mañanera de ayer lunes, el Presidente López Obrador habló de que, para este año 2020, se proponen construir un buen porcentaje de la infraestructura relacionada con los llamados bancos de bienestar, que serán edificados en toda la república, y a través de los cuales se canalizarán los programas asistenciales del obradorismo, enfocados a los sectores más empobrecidos. Se habló de dos mil 700 sucursales del BB, más o menos, que serían concluidos para el 2021.
Durante todo lo que va del gobierno obradorista, el Presidente AMLO ha dedicado su mensaje mediático a los más pobres, y al mismo tiempo, ha atacado una y otra vez al neoliberalismo, al cual considera como el culpable de todos los males, especialmente de la corrupción que galopó sobre las políticas públicas del país, en las décadas anteriores a a la 4T.
Sin embargo, ya en el terreno de los hechos, vemos,— según lo documentan reportajes claros y contundentes, entre ellos, los del reciente número de la revista Proceso—-, como en proyectos emblemáticos del actual régimen, especialmente en el caso del Tren Maya, el gobierno de la república, le está entregando jugosos contratos y beneficia a familias de la oligarquía financiera mexicana, las más acaudaladas, cuyas fortunas prominentes, se exhiben en publicaciones especializadas como Forbes.
Esto quiere decir que, en lo esencial, los verdaderos beneficiarios con el llamado boom económico de la región sureste, serán exactamente los mismos grupos corporativos, que han sostenido los pilares de ese neoliberalismo, que AMLO tanto fustiga en el discurso, pero que de facto, seguirán reinando, solo que con un maquillaje diferente, y bajo nuevos esquemas conceptuales.
Seguirá siendo una gran burguesía, pero barnizada de izquierda, y contando ahora con una nueva variable: la entrega de subsidios multimillonarios a los desposeídos, pero dejando pendiente la asignatura de enseñarlos a pescar. Simplemente regalándoles el pez, o las migajas del pez. Porque la pesca grande, seguirá dándose en las alturas.
Otorgándoles contratos a los ricos entre los ricos, y entregándoles dinero a los pobres entre los pobres, por esa vía las pequeñas y medianas empresas se están debilitando, y las clases medias, (profesionistas, comerciantes, artistas, empresarios periféricos) estan siendo condenados al olvido y a una política fiscal y de servicios, de características implacables.
Todo país que se precie de ser desarrollado, económicamente hablando, tiene una clase media fuerte y próspera, fundada en el trabajo y la disciplina familiar, avalada por políticas públicas, que impulsan su crecimiento y su expansión, en materia de estatus social.
Pero la clase media que se perfila en México, con severos golpes a la política del ahorro bancario, altos impuestos y cero incentivos a una libre empresa, semi asfixiada por la inseguridad, está muy lejos de buscar el empoderamiento social.
Muy lejana de aspirar realmente al logro de un mejor país. Y sí en cambio, a la creación de grandes masas clientelares en materia política y electoral. Sostenidas sobre la alianza a trasmano con los dueños del gran capital, y apuntaladas por las fuerzas armadas.
¿Es es el país que está naciendo ahora?