Polvorín…

Por: Ángel Solorio Martínez.-

La IV Trasformación tiene mucho que hacer en Tamaulipas. Arrastra con viejos cuadros, que por más esfuerzos que hacen por desmarcarse de las añejas mañas de la clase política regional, no logran destintarse. En Mante, opera Javier Villarreal, uno de los ahijados políticos del Senador Ricardo Monreal; disputa candidaturas, para entregarse a la autoridad en turno y cobrar en diversas áreas del gobierno estatal panista.
Cada que se acerca el proceso electoral, aparece el Javo para levantar la mano. Se mueve en la CDMX con su protector y obstruye cualquier proyecto con expectativas para enfrentar al partido hegemónico en la entidad.
Pareciera que siempre pierde.
No es así.
Cobra sus favores con creces.
Dícese operador de Monreal en el estado y con esa charola lucra y negocia con quien puede y con quien se deje.
Tan cerca está el 2021, que ya anda en la movida: quiere ser candidato a alcalde para perder ganando. Aunque no le caería mal, la candidatura a la diputación federal que también arrastra jugosas negociaciones.
En ciudad Madero, una banda de morenistas encabezados por Alfredo Pliego Aldana, también operan para perder ganando. Se dicen de MORENA cuando les conviene; se visten de panistas, cuando los compran.
En la lección municipal en la cual se enfrentaron Adrián Oseguera Kernión y Andrés Zorrilla, el ex alcalde Pliego Aldana, jugó con el candidato panista abiertamente y se esforzó denodadamente para descarrilar la candidatura del hoy alcalde maderense.
Incluso llegó a la osadía de intentar reventar una asamblea de MORENA mediante golpeadores. Casi lo logra.
En Altamira, se mueve otro engendro. Un joven, que prometía convertirse en un cuadro emergente por su activismo y su presencia en la zona. Le ganó la ambición. Lo perdió el amor por el dinero fácil. Ahora anda en líos con la Justicia: defraudó a un ciudadano con 100 mil pesos.
Lamentable, por su trayectoria que parecía intachable.
Jordy Bazaldúa, -así se hace llamar-, anda a salto de mata. O lo andará en las próximas horas, porque la víctima de sus engañifas ya acudió ante el Agente del Ministerio Público para obligar a que el malapaga, responda.
(Muy raro el asunto: es también ahijado de Ricardo Monreal. Y es el único porrista de Yeickol Polewsky en Tamaulipas)
Este tipo de prietitos en el arroz, deben ser asimilados por los órganos de Justicia interna de MORENA.
No hay que olvidar las lección de Lenin:
“El partido, se fortalece depurándose”