CUADRANTE POLÍTICO…
POR: FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO—
Como un organismo de la política pública, agobiado por sus enfermedades crónicas de la corrupción y del contratismo, el IMSS tamaulipeco, se enfrenta hoy a uno de sus capítulos más graves, en lo que se refiere a la opacidad y a la absoluta falta de transparencia, en el manejo de sus recursos.
Sus propios trabajadores, sus enfermeras y sus médicos, reconocen que, el Instituto fundado en 1943 por el Presidente Manuel Avila Camacho, se encuentra en terapia intensiva.
Recientemente, se viralizó en las redes sociales, la grabación de una conversación entre el titular del área de servicios administrativos del IMSS Juan Manuel Gochicoa Gutiérrez, y un proveedor de insumos médicos. Gochicoa ya tiene varias administraciones «operando».
En dicho documento verbal, filtrado a las redes sociales, de acuerdo al giro de la conversación, estarían acordando trafiques, en materia de compras, con el fin de beneficiar a un tercer oferente, y armar todo lo que ya se conoce en el argot del contratismo, como empresas que se prestan a servir de comparsa, para que otro sea el ganador. Claro, esto, previos acuerdos en dinero, tal y como se pone en evidencia, en el material de la grabación.
El escándalo alcanza de lleno al Delegado del IMSS en Tamaulipas, Fernando López Gómez, dado que, pese a los oscuros antecedentes de personajes como el funcionario Gochicoa, no solo lo ha mantenido vigente en la Delegación, sino que le ha encomendado tareas específicas, para que “se arregle” con los oferentes de medicamentos, reincidiendo en las mismas prácticas de corrupción, que se han dado en el pasado. Y que ahora ponen en entredicho, la Cartilla Moral de AMLO, en el gobierno de la 4T.
El affaire de Gochicoa y del Delegado López Gómez en el IMSS tamaulipeco, viene a agravar o a agudizar todavía más, los momentos críticos por los que atravieza actualmente la Super Delegación federal en nuestro estado. Se acaba de informar que junto con el estado de Colima, Tamaulipas esta en el ojo del huracán de la investigación, pues presumiblemente habrían utilizado recursos públicos, para promoción política. Pero también se habla de malos manejos y de corrupción.
Habrá que ver, cual es el tratamiento, desde la ciudad de México, le dan los altos mandos obradoristas a este nuevo caso de contratismos, cuya filtración, según trascendió ayer, se originó por las guerras internas entre los grupos que se disputan el suculento botín de las compras en el IMSS.
—-SE AVECINA MADRE DE TODAS LAS BATALLAS, ENTRE EL PAN Y LA 4T—–
Se encienden los focos rojos de la guerra por el presupuesto, entre Tamaulipas y el gobierno federal. Ayer jueves, 23 alcaldes panistas, lanzaron su grito de batalla, desde la capital de Tamaulipas. Advierten que no están dispuestos a ceder en sus demandas de mayor dinero público. AMLO ya les contestó que ahorren y gasten menos en autos de lujo. El enfrentamiento, entre amos grupos políticos, es impredecible.
Si bien es cierto que, hasta ahora ningún partido político, opositor a la 4T ha logrado consolidarse como crítico del régimen obradorista. Y que ha logrado más en este sentido, la COPARMEX y su líder Ricardo de Hoyos, la verdad es que los gobiernos panistas han empezado a apretar el paso, pues están viendo que, la famosa centralización presupuestal de AMLO, terminará por arrasarlos políticamente.
Se trata de un cambio radical en las reglas del juego, que antes imperaron, en los sexenios foxistas, calderonistas y peñistas. De acuerdo a lo que anuncian los ideólogos obradoristas, ya nada será igual.
Para no ir muy lejos, a partir del año próximo, se empezará a operar la centralización del sector salud, esto implica que las dependencias estatales que hoy dependen de los gobernadores, en adelante serán integradas a la federación.
Desde luego ello equivale a que, las grandes partidas presupuestales que antaño eran manejadas por las haciendas públicas delas entidades federativas, ahora serán operadas desde el centro del país. Ya no habrá cajas chicas, como se llegó a decir.
Pero no solo en este sensible renglón de los medicamentos y los hospitales, se están operando cambios de fondo.
Otro ejemplo de que el dinero público ya no fluirá como en sexenios anteriores, tiene mucho que ver con las políticas orientadas al campo. El grueso de los apoyos en forma de subsidios y otros rubros asistencialistas, se están haciendo llegar directamente, sin intermediarios, a las familias más pobres del campo. Mientras tanto a los agricultores con mayores recursos, les acaban de elevar los precios de los insumos y servicios.
Todo lo anterior, reducirá sensiblemente la capacidad clientelar de los gobiernos estatales, mismos que ya hacia la ruta electoral del 2021, no contarán con las mismas ventajas presupuestales, de años anteriores.
Los mandatarios estatales de Acción Nacional, lo saben y es por eso, que ya están instrumentando estrategias, encaminadas a pelear con uñas y dientes, el dinero público.
La reciente escaramuza de los alcaldes, a las puertas de Palacio Nacional, es una muestra de ello. Pero, seguramente que, en los próximos meses o semanas, veremos muchos capítulos más, de esta guerra por el dinero, hablamos de escenarios inéditos, que están por escribirse.