CUADRANTE  POLÍTICO…

POR:  FERNANDO  ACUÑA PIÑEIRO.-

 Al momento de escribir  estas lineas, fuentes bien informadas  hacia el interior del poderoso grupo ET, que no es ninguna alusión a la película  del Extraterrestre, sino  al grupo que comanda el ex gobernador  Egidio Torre, me están enviando mensajes para decirme que, hay mucho descontento por la forma, como el señor  de San Pedro Garza  García,  está  haciendo las cosas, empoderando solamente a una fémina, con fama de intolerante.

  Y  que conste que les estoy hablando del grupo que hasta ahora se ha beneficiado con las principales posiciones  de dirección, desde que el PRI perdió  ante el PAN, en el 2016. O sea, no estamos hablando de la amplia base  de militantes  y de operadores que  ya de antemano están que truenan contra  la dictadura egidista, sino de sus mismos vasallos.

  Al parecer, el chorro que desparramó el vaso, es que la mencionada dama  se empecina en quedarse  al frente del tricolor, desplazando a quienes, según ellos, tienen todo el derecho de  relevarla en el cargo.

 Por el lado que se le vea, lo que está sucediendo  en el PRI tamaulipeco, dicen los enterados, pasará a la historia, como una de las etapas más oscuras  y medievales  del priismo estatal , en esta tierra norestense.

 Para los auténticos militantes  de viejo historial, el PRI todavía tiene con que recuperarse  y reiniciar  una reconstrucción a fondo. Pero las esperanzas de lograrlo, son muy pocas, mientras  tengan la bota encima  del señor de SP, (San Pedro), y de la iracunda dama, que ya todos conocemos.

— CONGRESO ITINERANTE: RECONSTRUIR  DESDE ABAJO A TAMAULIPAS-

  Al margen de partidos o de banderas políticas, la idea de un Congreso movible  y proactivo, como el que se está proponiendo en el estado, tiene mucho que ver con la capacidad de elevar la capacidad de respuesta  hacia la sociedad.

  Me parece que dicha idea, está en sintonía con  la necesidad de reconstruir, desde la base social  a Tamaulipas.

 Ayer, en la mesa de análisis  de la radio, en esta  capital, abordamos  el tema del Congreso itinerante, que está proponiendo  la mayoría panista, liderada por  el diputado Gerardo Peña. De entrada me parece que se trata de una idea extraordinaria, que si bien es cierto,  no es nueva, también  cobra interés  por la coyuntura y el escenario en el que se pretende poner en práctica.

   El  actual coordinador  del Congreso  de mayoría panista, Gerardo Peña Flores  ha dicho que la LIV legislatura,  será un  Congreso que viajará  por las diferentes regiones  de Tamaulipas, y sesionará en los municipios, con el propósito de  agilizar  la gestoría de la población, y  de devolver la máxima representación  popular  a su lugar de origen: el pueblo.

   Esta idea es buena, y no debemos de atacarla o atajarla, antes de que que sea puesta en marcha. De hecho, el propósito de llevar  el poder legislativo, hasta los pueblos y ciudades  de Tamaulipas, tiene mucho que ver, con una nueva visión de gobernar, y de construir consensos.

 La fuente donde se nutre toda legislatura, no reside en oficinas burocráticas, sino en el palpitar  social  de los conglomerados urbanos o bien en las pequeñas comunidades rurales,  es  ahí justamente  donde los legisladores  deberán encontrar su razón de ser, y de actuar en congruencia, con su calidad de representantes parlamentarios.

  Pero también, el Congreso itinerante que se pretende poner en marcha,  representa una oportunidad para evaluar, y poner a prueba la verdadera capacidad  y vocación de los  legisladores locales.

   ¿Cuantos de los que ahora han llegado al  Congreso, podrán mirar  al pueblo  de frente, en lo que se refiere a gestorías  y  demás planteamientos, que les hayan sido formulados con anterioridad?

    Me parece que ha llegado el momento, en que un diputado debe demostrar que, al Congreso, no solo se va a hacer grilla  barata, sino a estar en contacto  permanente con sus representados, y evaluar sus propuestas.

 Los actuales  son tiempos dinámicos, en los cuales  la praxis política  de un diputado, tiene que estar muy  cercana  a  la gente. De no ocurrir así,  el castigo de los ciudadanos  será  contundente, como también, en caso  de que haya dedicación y trabajo, recibirán  a través de estas giras por el estado, su  respectiva recompensa.

 La idea de un Congreso  itinerante, tiene también mucho que ver, con una nueva cultura política, que poco a poco, está dejando atrás los viejos moldes del monólogo y de los acuerdos en lo oscurito, para abrirse al pueblo.

  En términos de cultura legislativa, la población  sale también ganando, porque díganme ustedes, ¿actualmente, en los pueblos y ciudades quienes  se interesan por la tarea que lleva a cabo un diputado?  La sociedad  tiene derecho a participar de una manera más activa y crítica en los temas de carácter parlamentario.

 Más aun , si  la estrategia de la LIV  legislatura, será la de restaurar  el tejido social, y contribuir a que la paz social  y el desarrollo, empiecen a generar  sus primeros resultados alentadores, para la gente.

   A partir de aquí, el proyecto legislativo de  Gerardo Peña y quienes le acompañan en el trabajo del Congreso, cobra  mayor sentido.

 Si esto va a contribuir a abrir nuevos cauces para la participación de la sociedad y  de una mayor y mejor  gestoría a favor de las familias tamaulipecas, bienvenida la itinerancia legislativa.