CUADRANTE  POLÍTICO…

POR:  FERNANDO   ACUÑA  PIÑEIRO.-

Gerardo Peña, está  a punto de demostrar de que está hecho, en un escenario legislativo , donde la maquinaria panista  deberá  hacer uso de una política de alto nivel, para convencer, antes que imponer.

Creo que  ese es uno de los retos de quien a partir  de hoy, es el nuevo líder parlamentario  del estado de Tamaulipas. ¿Amigo del gobernador? Sí, por supuesto. ¿Puntero por la sucesión?  Es muy probable que así sea.

Pero hay otras cosas  todavía más interesantes que decir  de Gerardo:

Tiene  atributos para brillar con luz propia, y  demostrar porque  en Palacio se le considera, un cuadro político que puede echarse a cuestas, la tarea ,quizás más compleja  que actualmente tiene  el cabecismo en su agenda: la de convocar  y aglutinar  a grandes sectores sociales, económicos y políticos, en torno a la paz social  y el desarrollo.

Sereno, discreto, sin aspavientos, pero desde luego construyendo  ya desde ahora los consensos legislativos que se  van a requerir para aterrizar la segunda fase sexenal, así se manejó  en su primer día,  ya como flamante  pastor  del rebaño blanquiazul, el ex secretario de SEBIEN  y ex coordinador  de las campañas panistas, Gerardo Peña  Flores.

La cita  en el palacio oval  del boulevard,  fue en punto de  las 11, y la ceremonia  formal  del cambio de estafeta legislativa, empezó a las 12 horas. Justo en el mediodía de un sexenio cabecista, polémico  y  protagónico, pero enjundioso y con banderas desplegadas.

¿Que es lo que se avecina?

Desde  la plataforma  del Congreso local, Gerardo  Peña  Flores, va  hacia el reencuentro con la sociedad  tamaulipeca: ¿Qué les ofrece?, Creo que, en primer lugar un Legislativo  dispuesto a  escuchar  los planteamientos  de todos y de cada uno de los sectores, económico, político y social.

Ayer, en el espacio de los invitados, vimos a empresarios tamaulipecos como Alvaro Garza Cantú y a otros hombres  de empresa, de las diversas  regiones.

El  grupo legislativo que ayer rindió  protesta, en el salón de sesiones, se encuentra ante  la oportunidad de hacer historia, en el sentido  de abrirse  a  las voces  diversas y plurales  que conforman el mosaico de pueblos y ciudades  de nuestro estado.

Se ve que Gerardo  Peña trae interés  por  detonar un crecimiento  económico  de todas  las regiones. Y que  en el  Congreso, encuentren  un espacio para proponer leyes promotoras de la cohesión social y del desarrollo, lo mismo los del norte, que los del sur y centro del estado. 

La de ayer  en el  Congreso, fue una ceremonia, en la que  la 63 Legislatura  de Glafiro  Salinas Mendiola   dijo adios  a su ciclo interino, que en su momento relevó  a Carlos García  González

El neolaredense Glafiro  hoy  está esperando un espacio en el gabinete, aunque  se sabe que, no pertenece  al círculo cercano  al gobernador, y tal vez por ello, o bien porque, también hay que admitirlo,  tiraron un poco la hueva,  no  brillaron lo que se  esperaba. Pero también  es de reconocerse que el hombre ha sido leal  a palacio. Dicha prenda, es la que le puede valer, para el reacomodo.

En el caso  de  Gerardo, su capacidad  política de interlocución hacia el interior  del poder legislativo, pero también  de vinculación con la sociedad,   se perfila  por demás interesante.

Existen varias razones  de peso, para que así suceda: la primera de ellas, es que, GP tiene toda la confianza del mundo para plantearle  a su jefe y amigo , el gobernador, proyectos y estrategias  que los que le antecedieron, no atinaron a  formular.

Temas  sobre justicia, sobre valores familiares y  desarrollo económico sustentable, pueden  crecer mucho, teniendo como eje de todos ellos, el restablecimiento del tejido social. Se trata de un rubro que Gerardo trae muy trabajado y que sin duda,  está llamado a figurar  en la primera linea  del  trabajo parlamentario que se avecina.

La  64  Legislatura ha dado inicio, y no se trata  de cualquier cosa, pues en esta ocasión, su nuevo pastor, puede trascender mucho, y en  unos años, mudarse  hacia el poniente  de la ciudad, a un Palacio cuya primera  esquina muchos anhelan, pero pocos, muy pocos tienen la capacidad y la fortuna de ocupar.