CUADRANTE POLÍTICO…
POR: FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO.-
El gobernador Francisco Cabeza de Vaca, tiene fama de entrón, de fajador. Pero en esta ocasión, creo que está usando un ingrediente nuevo, en el escenario de sus diferencias con el senado de la república.
Lo anterior, indudablemente le da un matiz interesante al presente episodio, relacionado con dos acontecimientos de primer orden: el tema de los policías que ultimaron a civiles pacíficos, y su tercer informe.
Ese ingrediente es que, Cabeza no se está peleando directamente con el Presidente. Y ello le puede atenuar las cosas. Todo dependerá del uso que CV le dará a una tribuna nacional, como la de este miércoles.
Recuerden que los informes de los gobernadores, sirven para atraer reflectores nacionales. Pero este tipo de ceremonias suelen ser armas de dos filos. En este caso, el gobernador tamaulipeco estará arropado por los gobernadores de su partido.
Bien puede utilizar la tribuna, para irse con todo, sobre el gobierno obradorista, o bien ser cauteloso, cuidar las formas. Y tender puentes con el Ejecutivo. A propósito de la relación de los gobernadores panistas con el Presidente, durante el primer informe de AMLO, existen testimonios periodísticos, en el sentido de que, los mandatarios azules, habrían dicho, desde un restaurante cercano al zócalo:
—-No es hora de enfrentarlo.
¿Habrá llegado ya la hora del enfrentamiento? O seguirán haciéndole la faena, mientras tenga el total control del Congreso?
La estrategia que se puso en marcha ayer, desde Tamaulipas,en redes y a la que se agregó el pronunciamiento del CIEST empresarial del sur, no enfoca baterías contra Palacio Nacional. La riña política , si así se le puede llamar, es entre el senado y la marca Tam.
El inicio de todo lo que se vive ahora, en el caso tamaulipeco, se remonta a ocho días atrás, justamente el pasado 17 de septiembre, cuando 25 senadores de Acción Nacional, anunciaron una serie de acciones, encaminadas a destituir al gobernador de Veracruz Cuitlahuac García. Señalaron que sería por dos probables vías: la desaparición de poderes o el juicio político.
El coordinador de la bancada senatorial, en la cámara alta es el queretano Mauricio Kuri González, mismo que, por cierto, fue nombrado por el dirigente nacional albiazul Marko Cortés, como líder de su bancada, durante la plenaria del panismo nacional, celebrada en esta capital tamaulipeca. Ya desde entonces era notoria la influencia del panismo cabecista, en este tipo de menesteres.
Antes de avanzar en el tema, debo de aclarar que, de las tres entidades amenazadas por juicio político, derivado de la violencia y la inseguridad, solo una, Guanajuato, forma parte de las diez entidades federativas más violentas. Ni el veracruz Moreno, ni el Tamaulipas azul están ahí.
Se trata de un dato duro y muy revelador—, y que a mi entender, descubre el fondo del asunto—, aportado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante el último mes. O sea, estamos hablando del top ten de los estados con semáforos en rojo.
Ahí les van: Colima, Aguascalientes, Baja California, Querétaro, CDMX, Baja California Sur, Quintana Roo, Guanajuato, Tabasco, Morelos y finalmente Chihuahua.
¿Traducción? Ni Cuitlahuac, ni Cabeza de Vaca estaban en el borde del barranco, en términos de inseguridad y de violencia. Pero el PAN senatorial decidió moverle el tapete a Veracruz, y el líder del senado Ricardo Monreal, ni tardo ni perezoso, aprovechó el balón para irse a gol, y de paso cobrar algunas facturas que trae con CV. O tal vez, como suele suceder, en las peleas escolares: ambos se traen ganas, y hacen lo necesario para trenzarse.
Pero…cuales son los parámetros serios que se deben tomar en cuenta? Durante su reciente visita a Tamaulipas, el Presidente dijo que en Tamaulipas, se ha avanzado, en materia de seguridad.
No creo que haya echado mentiras, pues también recordó, parafraseando al mismo gobernador, que aun no se resolvía del todo. La cosa no es fácil. Y eso lo estamos viendo, no solo aquí , sino en todo el país: se fue Calderón, Llegó Peña Nieto, y hoy está AMLO, pero la enfermedad no cede. Lo mismo se puede decir en Tamaulipas. Aunque hay una esperanza, aplicando una medicina que no es violencia contra la violencia.
En lo particular, creo que, desde el próximo Congreso local, y antes, desde la Secretaría de Bienestar, y del mismo DIF, se han estado aplicando acciones, de otra naturaleza, que nada tienen que ver con el tema reactivo de las policías, aunque tampoco se puede prescindir de ellas.
Me refiero al reforzamiento de los valores, por la vía de las organizaciones religiosas. Uno de los estrategas que trae muy completa esta película, es el próximo líder legislativo Gerardo Peña Flores.
Gerardo, y quiero creer que los que lo acompañarán próximamente en el Congreso azul, le estarían apostando a restaurar el tejido social, por la vía de los talleres, y los cursos de valores, que son como una herramienta invisible, sin reflectores, pero que están ahí presentes, en el día a día.
Lo que acaba de suceder en Nuevo Laredo, debe servirnos para cerrar filas, sin partidos, y sin banderas. Más allá de la politización y del encono, lo cual tampoco excluye a que se llegue a fondo, y se llegue, hasta donde se deba de llegar. Y, en este punto, sí creo que se hará sentir, la decisión del Presidente de la república.