DIALOGANDO…

Por: Roberto Olvera Pérez.-

De acuerdo a analistas y politólogos de la ciudad del smog, manejan que hay más del 86 por ciento quienes están ahora en el partido político de nueva creación Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), hoy en el poder y tienen “sello” de haber sido priistas de corazón. Por ejemplo, ahí está el mismo Presidente de la República y líder moral de MORENA, Andrés Manuel López Obrador, quien estuvo primero doce años en el PRI y 24 en el PRD. La actual Secretaria de Gobernación, la ex ministra Olga Sánchez Cordero, fue priista y saboreo las mieles del sistema por más de treinta años. Alfonso Durazo Montaño, actual Secretario de Seguridad Publica militó en el tricolor por más de quince años.

El Coordinador de la fracción parlamentaria de MORENA en la Cámara del Senado, el zacatecano Ricardo Monreal Ávila, estuvo doce años en el PRI y seis en el Sol Azteca. El titular de la Secretaría de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, dieciocho años en el tricolor y después debutó en TV Azteca. Manuel Bartlett Díaz, militó por muchos años en el PRI y hoy se dice morenista puro y así le podemos ir dando otros nombres más incrustados en el gabinete de López Obrador, que no terminaríamos de mencionarlos a su paso en el tricolor, otros institutos políticos y hoy están colocados bien en el nuevo gobierno federal.

Pero aquí en Tamaulipas no cantan mal las rancheras. Ahí está Américo Villarreal Anaya, actual Senador de la República por MORENA; partido político al que se afilió en el año de 2016 luego de pertenecer por mucho tiempo en el PRI, con el que su padre Américo Villarreal Guerra, fue gobernador y el que afirma que ya no es lo mismo.

También está Felipe Garza Narváez, treinta y ocho años militó en el PRI y fue uno de los que saboreo las mieles de este instituto político al ya no poder y se fue a MORENA. Fernando Azcárraga López de Tampico, fue alcalde de ese puerto por el PRI y ahora lo desconoce abiertamente. Erasmo González Robledo es otro, su papá fue alcalde de Madero y él fue diputado local por el mismo partido; ahora es legislador federal por MORENA.

También está el caso del muchacho Eduardo “Lalo” Gattas, quien siempre estuvo en tricolor bajo la tutela de Enrique Cárdenas del Avellano y ahora se dice morenista, al cual lo traen congelado porque no es de fiar y es muy rebelde. Otro “bribón” lo es Reynaldo García Martínez, quien fue dirigente estatal de la FETSE, de la CNOP y delegado del PRI en muchos municipios de la entidad. Tampoco es bien visto en MORENA al cual ya se agrupó según él y militó en el tricolor por más de tres décadas, su edad ya no le ayuda en nada. Otro es Héctor López González, quien gozó mucho tiempo del tricolor y ahora se dice de Morena.

Ramón Garza Barrios o Súper Ramón como le gustan que le digan en su natal Nuevo Laredo, es otro renegado del PRI y hoy se dice morenista puro, el mismo que endeudo a su municipio por más de dos millones de pesos. Carlos Canturosas Villarreal, primero fue priista, luego panista y hoy coquetea con Morena; algunos de ellos se decían consentidos de Andrés Manuel López Obrador, de los cuales ni los pelan y aún siguen pegados a ver si los llaman.

Y la mazorca aún se sigue degradando, donde no vemos por ningún lado lealtad a sus principios, valores y por supuesto la disciplina partidista, de lo que durante años se jactaban ser orgullososamente priistas y hoy no quieren saber nada de este instituto político cadavérico, por lo que no se sorprenda que en esta elección del 2019, algunos partidos políticos busquen en coaligarse y alcanzar posiciones en el Congreso del Estado. Les digo: “Es la misma gata, pero revolcada”.

NOTAS  CORTAS

1.- El proceso electoral de este año ya arrancó y todos los partidos políticos inscritos en el IETAM van jugando para alcanzar una posición en el Congreso Local. 22 diputaciones locales van al terreno electoral y 14 de “cachucha” o sea por representación proporcional o bien por la vía plurinominal y la elección será el 2 de junio. Por ello, el número uno de Tamaulipas, por cierto panista de corazón, Francisco García Cabeza de Vaca, empezó a mover sus fichas para retener la mayoría absoluta en el Palacio Legislativo, lo que le permitiría salir bien de su sexenio, tranquilo y sin sobresaltos. Por lo pronto, es un hecho que sí se va el joven Héctor Escobar Salazar, de la Secretaría de Educación en Tamaulipas, por una diputación local por su natal Matamoros y César Verástegui Ostos, va por su distrito con sede en Xicoténcatl. Buenos gallos y con garantía de triunfo, que más.

2.- Que ya anda otra vez por Matamoros la revoltosa de Susana Prieto Terrazas. Si, la chihuahuense –disque- abogada que echa mano de la mentira para engañar a los trabajadores de maquiladoras, la misma que utiliza las redes sociales para denigrar lo que se escribe de ella. Que lastima que los trabajadores caigan en la redes de esta vividora que lejos de ayudar, miente y abusa de la gente buena y que caen en sus trampas. Por lo pronto, ya esta boletinada en la Secretaria de Gobernación para que la paren y le pongan un hasta aquí. Fuera de Tamaulipas dijo un trabajador que no cree en ella y en su tierra natal de Juárez ha sido denunciada por agresiones, difamación de honor y otros delitos más, de corriente, lépera y mal hablada no la bajan allá.

Por hoy es todo, en la próxima seguiremos dialogando del acontecer político tamaulipeco.