Estaba la muerte sentada esperando a la Pilar,
ya se frotaba las manos pa’ empezar a trabajar.

Nunca se supo cómo estuvo, ni dónde quedó el billete, lo que sí se supo es que a Xico
no le pusieron grillete.

La flaca risa y risa
miraba a los panistas brincando,
esperaban el 6 de Junio,
para seguirnos fregando.

Ah que mis azules, no creían lo que estaban mirando
que los Morenos sin bocina ya los estaban arrasando.

Qué confundida esta la Catrina,
con tanta calle con pozo,
pensaba que eran letrinas
pero el dinero del pueblo lo usaron siempre pal’ gozo.

La muerte estaba impaciente esperando a Lalo Gattás,
a su toma de protesta no podía faltar,
priistas y panistas se quedaron hasta atrás,
cuando antes los veíamos en el mismísimo altar.

Ya traen cargando la pluma y el acta,
a Xico y a la Texana
se les cayó la quijada,
los sentaron en la banca hasta que les den su investigada.

Que marrulleros salieron los de la pasada administración,
se llevaron puro quinientón,
y eso los ciudadanos, lo consideran una traición.

Trucitas y trapitos no se secan en Comapa,
el gerente busca y junta a su gente de confianza,
pero de presidencia les llega la orden,
que los saquen a la plaza.

Andaba la muerte rondando por Palacio de gobierno,
buscaba a mucha gente, pa llevarlos al infierno.
Entró a la puerta y se dijo que fregados ando haciendo
y al ver a los periodistas
mejor se salió corriendo.

La huesuda alta y flaca
se encontró al Coordinador de prensa,
busco a tu jefe le dijo, que se apellida Cabeza de Vaca,
pero al no recibir respuesta decidió largarse a la plaza.

La muerte buscaba al Truco, quien se dice anda desatado, no entiende que los tiempos ya cambiaron, con la gente de todo el estado.

Ah que la calaca, solo observa lo que pasa,
en el Congreso del Estado
se ha puesto bueno el traca traca.

Los diputados los miércoles nomas se la pasan peleando,
sin importar que la gente los estén viendo y checando.

No conocen de modales
pero tampoco saben de chamba,
mucho menos saben de leyes, por que al Congreso llegaron nomas’ para hacerse bueyes.

Se fue la calaca llorando, triste y desesperada,
no pudo llevarse a nadie,
por que el panteón ya está lleno, no le hace falta ya nada.