Por José Gregorio Aguilar
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De nueva cuenta, la Basílica del Refugio de esta ciudad, incumple con las medidas preventivas para la prevención y propagación del Covid-19 entre los asistentes a esta iglesia.
La Basílica, que se ubica en la esquina de la calle 8, entre Morelos e Hidalgo, se ha caracterizado por ser uno de los templos católicos que, no solo ahora, sino desde que inició la pandemia, han relajado los protocolos sanitarios que exigen las autoridades del Comité Estatal para la Seguridad en Salud.
Porque además, y como se pudo documentar, al menos en ciertos horarios la gente puede entrar sin cubre bocas, porque no hay nadie que les impida el paso por no portar esa mascarilla, cuyo uso es obligatorio para todo aquel ciudadano que ingresa a un establecimiento o edificio público o privado.
Por la falta de una adecuada supervisión por parte de la Comisión Estatal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Coepris) que brilla por su ausencia, la Basílica del Refugio no está cumpliendo con la parte que le corresponde para resguardar la integridad de los asistentes y de su propio personal.
Sin embargo, hay templos católicos muy responsables que cumplen cabalmente con todas las disposiciones sanitarias como es el caso del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, donde se toma la temperatura, se aplica gel anti bacterial y se verifica que las personas que quieran ingresar traigan puesto cubre bocas y que respetan la sana distancia cuando se sientan en las bancas para escuchar la Misa, según afirma el padre Isaías Salas Morales.
“En todas las misas, especialmente las del domingo, estamos si lo seguimos pidiendo pero creo que el 95 por ciento de los que vienen ya portan su cubre bocas en general, uno que otro quizá no pero tratamos de entregarle uno y también lo que hacemos es checar la temperatura y aplicar gel anti bacterial”.
En opinión del sacerdote, ya no hace falta estar detrás de la gente como antes, es decir, ya gran parte de la ciudadanía está asumiendo esa cultura del auto cuidado y por ejemplo, al entrar al Santuario, también ya sabe dónde puede y donde no puede sentarse para que se respete la sana distancia.
Lo anterior no significa que se baje la guardia y en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe hay un equipo de logística en cada misa para que esté pendiente de los protocolos que indica la Coepris y la Secretaría de Salud.