Por José Gregorio Aguilar
Para el Gremio Nacional de los Trabajadores de la Educación (GNTE) que aglutina a miles de maestros de doce estados del país como Tamaulipas, el gobierno federal, a través de la SEP, debería postergar el regreso a clases presenciales entre uno y 3 meses, tiempo durante el cual ya habrá pasado el riesgo de la tercera ola de contagios, las escuelas estarán listas para recibir a los alumnos y se habrá ampliado la vacunación a la mayor parte de la población.
Homero Polito, secretario técnico de esta organización sindical, la postura del gobierno federal de que el 30 de agosto, llueva, truene o relampagueé, no es la mejor decisión debido a que para esa fecha no habrá las condiciones apropiadas para el regreso seguro.
“El GNTE cree que al 30 de agosto no habrá las condiciones apropiadas para el regreso presencial pero tampoco estamos pensando que nos vayamos al 2022 o al 2023 creemos que en este mismo año se podría dar, pero necesitamos que se controle la tercera ola de contagios y consideramos que entre 60 y 90 días se puede ver el progreso en ese control”.
Aseguró que los maestros han hecho un esfuerzo mayúsculo, al igual que los padres de familia y los propios alumnos durante todo este tiempo que se implementó estrategia Aprende en Casa desafortunadamente sí hay un rezago educativo muy fuerte debido a que el país no está preparado aún para el aprendizaje en línea.
“Todos estamos conscientes de que debe haber un momento para el regreso a la escuela porque hay pleno convencimiento de que, a pesar de los esfuerzos mayúsculos de los trabajadores de la educación, de los niños y adolescentes y sus papás, la educación a distancia no da los resultados hasta este momento como los da la educación presencial por eso todos creemos que debe darse el momento de estar nuevamente en el aula”.
En ese sentido, afirmó que el magisterio coincide con el presidente López Obrador respecto a que urge que los niños regresen al entorno educativo, convivan, socialicen y aprendan, pero el regreso a las aulas debe ser de manera sensata y con garantías.
Por ello explicó que entre 60 y 90 días se podría focalizar los esfuerzos en limpiar y rehabilitar escuelas, adquirir todos los insumos que se requieren para la nueva normalidad escolar y ampliar la vacunación; logrando estas tres condiciones dijo, el regreso a clases presenciales será más seguro para todos.