Por José Gregorio Aguilar
La afectación económica a la industria restaurantera a consecuencia de las restricciones impuestas por el Covid-19 no fue tan fuerte como la que tuvieron otros sectores productivos del Estado, afirmó Pablo Reyna Quiroga.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) Pablo Reyna Quiroga, afirmó que el cumplimiento de las medidas preventivas y el protocolo sanitario permitió que los restaurantes siguieran operando, pero gracias también a estrategias como servicio a domicilio o comida para llevar.
“Mira no fue el golpe tan fuerte en el estado porque Canirac siempre trabajó del a mano con la Secretaría y lo que nosotros buscábamos era como operar y como reducir al máximo el índice de contagios y eso nos ayudó mucho en el sentido de que siempre buscamos que hubiera gel antibacterial, cubre bocas, termómetro para temperatura, tapete sanitizador, la limpieza constante de mesas, ese esfuerzo que se hizo la gente lo vio”.
La mejor prueba de que los restaurantes son, y siguen siendo, de los más cumplidos, es que la estadística a nivel nacional refleja que el sector restaurantero representaba solo el 1.4 por ciento de probabilidad de contagio.
No obstante que las ventas cayeron hasta en un 90 por ciento durante todo el año pasado, a su favor dijo que ese cumplimiento de todas las medidas de prevención de contagios y trabajar de la mano de la Secretaría de Salud ha permitido que el restaurantero sea uno de los sectores que más rápido se ha logrado recuperar.
“Las estadísticas nivel nacional, el sector restaurantero representaba el 1.4 por ciento de probabilidad de contagio lo que significa que hicimos nuestro trabajo bastante bien entonces uno de los sectores que más rápido se empezó a recuperar fue el restaurantero.