CUADRANTE POLÍTICO…
POR: FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO.—
A partir de hoy viernes 20 de diciembre, haremos una breve tregua, en nuestra tarea periodística, para atender temas de carácter personal y familiar. Pero no queremos dejar pasar la oportunidad, para hacer un breve ejercicio de imaginación, y de análisis sobre lo que se espera en el 2020, que dará inicio en unos días más:
LA LUCHA ENTRE AMLO Y SUS ADVERSARIOS—
Después de un año de gestión política, a todos y cada uno de los mexicanos, nos queda claro, cual es el estilo de gobernar del actual Presidente de la República: es un hombre que no hace concesiones a sus adversarios, y no es de los que se guardan las cosas para después.
En el mensaje de AMLO no cabe la diplomacia ni los mensajes entre lineas, eso ya se acabó. En su lugar, vemos acusaciones directas, señalamientos a quema ropa, y balconeos sin miramientos. Los destinatarios son ex presidentes, gobernadores, ex funcionarios públicos federales, y en suma, todo aquel que, se oponga o que intente combatir al actual régimen obradorista.
El gran instrumento de posicionamiento y control? : por supuesto que es la entrevista matutina que día tras día, concede Andrés Manuel a un grupo de periodistas, (algunos dicen que son a modo, otros disienten de esta apreciación), y que se conoce como la Mañanera. La mañanera, es el poder del verbo presidencial, que marca agenda, y que, sobrepasa por mucho, la influencia que llegaron a tener los antecesores de AMLO en la Presidencia.
Pero…quienes son los adversarios políticos dignos de tomar en cuenta del Presidente..? Sin lugar a dudas que son, los gobernadores del PAN, personajes que no comulgan con la ideología obradorista, pero que además, se han visto afectados profundamente con la nueva mecánica de distribución del gasto público.
El gobierno federal les está centralizando el presupuesto en materia de salud. Y al mismo tiempo, ahorca financieramente hablando a las organizaciones de productores agropecuarios.
Es decir el juego económico que antes tenían los mandatarios estatales, y que les era delegado por los gobiernos federales en turno, ahora parece que está llamado a desaparecer. En consecuencia, está obligando a los mandatarios estatales, a que implementen nuevas estrategias tributarias, lo cual, podría tener su costo social, político y sobre todo electoral, en el 2021.
Esta fecha, parece ser clave, en el calendario político, tanto para AMLO como para sus opositores, especialmente, como ya dijimos, para el PAN, porque, el PRI de Alejandro Moreno Cárdenas, “Alito”, podría perder varias de las 12 gubernaturas, y pagarle con ello, un vasallaje al obradorismo.
El PRI de “Alito”, tratará de negociar su supervivencia política, pero en esencia, seguirá siendo aliado del obradorismo, y no del panismo. Eso lo saben en Acción Nacional, y dicha circunstancia no los arredra, pues de alguna manera, la historia les está ofreciendo a los gobernadores azules, la oportunidad de llevarse todo el capital político, como opositores, si es que logran articular una oposición inteligente, pues el desgaste que viene, será en ambos polos del espectro ideológico: (Izquierda y derecha).
La duda es si, los gobernadores del PAN, le aguantarán al Presidente AMLO los rounds necesarios, de cara a la elección federal y de gubernaturas, en un año y medio más.
Otro de los frentes de AMLO, es con una facción del sector empresarial, encabezada por Ricardo de Hoyos lider de la COPARMEX, misma que representa por lo menos a 36 mil empresarios de todo el país.
De Hoyos se está proyectando políticamente, a través de una organización civil denominada “Alternativas por México”. Una plataforma que es vista por muchos, como un proyecto de la derecha empresarial para disputarle y arrebatarle el poder al obradorismo.
Otro flanco más de las tendencias políticas opuestas al morenismo, pero de alguna manera alentadas desde la misma 4T, es el partido que encabeza el matrimonio Calderón –Zavala, y que se hace llamar México Libre. Me parece que en estas tres organizaciones, hasta ahora divididas, cifra su fuerza , la derecha política en nuestro país.
Si las tres llegasen a unirse, lograrían una fuerza considerable. Sin embargo, hasta hoy, los dividen los propios intereses por el poder y el liderazgo.
Vistas así las cosas, el obradorismo tiene posibilidades de transitar hacia un segundo sexenio, donde ya desde ahora la lejana sucesión de AMLO, parece apuntar hacia Marcelo Ebrard. Muchas de estas expectativas, dependerá de lo que ocurra en el 2021.
Si le entregan MORENA a Mario Delgado, brazo derecho de Ebrard, este grupo deberá de garantizarle al Presidente, la mayoría del Congreso, y de las gubernaturas en juego. O sea, si el grupo Ebrard, incrementa el gobierno que actualmente tienen sobre 36 millones de ciudadanos, la sucesión puede ser de ellos. Por ahí se ve también una alianza cn el grupo Monreal. Habrá que verlos.
——-TAMAULIPAS: QUIEN ES QUIEN, DE CARA AL FUTURO—
En este escenario, nos parece que el gobierno panista, liderado por el gobernador Francisco Cabeza de Vaca, sigue teniendo la sartén por el mango. Traen ya muy adelantado el trabajo de una estructura que, ha seguido fortaleciéndose. Y ya no con un simple movimiento de hartazgo, como sucedió en el escenario de su arribo a palacio, en la elección del 2016.
Hoy vemos a un panismo dueño ya de una estructura social muy poderosa. Con operadores y con recursos para amarrar compromisos, a nivel urbano y rural. El mismo gobernador CV está cerrando el año, con una intensa movilidad y activismo por las principales regiones del estado.
El morenismo obradorista, se ve al menos por ahora, seriamente desdibujado. Siguen careciendo de un liderazgo definido, y esto trae como consecuencia que las diversas facciones se sigan dando hasta con la cubeta.
Si en el 2020, los morenistas no son capaces de ponerse de acuerdo y lograr la urgente unidad en sus filas, podrían terminar entregándole el poder parlamentario del país a la oposición, especialmente al PAN. Y entonces sí , se les complicarían los restantes cuatro años del sexenio color ladrillo. Pero también, en estados como Tamaulipas, el proyecto de ganar, se vería seriamente dañado.
——LA FIGURA DEL PRI, Y DE UN CANDIDATO FUERTE PARA 2022—
No pierda usted de vista al PRI en Tamaulipas, donde el crecimiento de una candidatura fuerte, podría combinarse con el mutuo desgaste de los dos gigantes: azules y morenos.