*.- Integrantes de la DI-326 aseguran que tres planteles fueron incorporados a la Zona 238 sin consultar al comité delegacional.

*.-También piden que las oficinas regresen a su sede original y que autoridades educativas y sindicales revisen las decisiones en una mesa de negociación.

Francisco Medina Guerrero

CIUDAD VICTORIA.- Integrantes de la Delegación DI-326 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), perteneciente a la Zona 238 de Ciudad Victoria, realizaron una manifestación pacífica para exigir una mesa de diálogo con autoridades educativas y sindicales. Su inconformidad se debe a la incorporación de tres escuelas a la zona, que, afirman, se efectuó en febrero sin consultar al comité delegacional.

Los manifestantes también demandan que las oficinas de la delegación regresen a su sede original, en el edificio de la primaria María Isabel Mata Alvarado, sobre la avenida Central. Sostienen que esa es la dirección oficial y piden que el cambio se revise en una mesa de negociación.

El secretario general de la Delegación DI-326 Francisco Gabriel Trujillo Guerra, señaló que la protesta busca obtener información sobre la adhesión de los planteles y expresar la inconformidad del comité. “La incorporación de las escuelas se hizo de manera administrativa, sin tomarnos en cuenta”, afirmó.

Dos escuelas suspendieron clases: la primaria Altair Tejeda de Tamez, ubicada en la calle 29 Sierra Madre Oriental, en el fraccionamiento Sierra Ventana, y la escuela Benito Juárez, en el turno vespertino, situada en avenida Central 24.

Trujillo Guerra dijo que, al solicitar información sobre la incorporación, los docentes supieron que los planteles provenían de otra zona donde había conflictos. También sostuvo que, al invitarlos a integrarse a la vida sindical, encontraron resistencia a reconocer al comité delegacional.

La inconformidad, explicó, aumentó porque las escuelas recién incorporadas estarían buscando espacios en la supervisión escolar. Según los manifestantes, alrededor de 90 docentes ya pertenecían a la zona y consideran que sus derechos deben ser respetados en la asignación de esos lugares. “Estamos totalmente en contra de esos movimientos”, expresó el secretario general.

Los integrantes de la DI-326 solicitaron que en la mesa participen representantes de la Secretaría de Educación y del SNTE, para conocer las razones de las decisiones y llegar a acuerdos. “Estamos pidiendo una mesa de negociación, si es posible, con la parte oficial de la Secretaría de Educación y también del SNTE”, indicó Trujillo Guerra.