Columna: CONCIENCIA CIUDADANA
Por: Luis Armando González
La política mexicana no deja de sorprendernos. Mientras algunos exfuncionarios enfrentan investigaciones judiciales, otros comienzan a mover discretamente sus piezas rumbo al 2028, y hay quienes se despiden del poder asegurando que se marchan con serenidad y la satisfacción del deber cumplido, aunque detrás de su gestión permanezcan preguntas que todavía esperan respuestas.
En Tamaulipas, el fiscal anticorrupción, Andrés Norberto García Repper Fávila, informó sobre gestiones de cooperación con autoridades estadounidenses para avanzar en los casos del exgobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca y del exalcalde de Nuevo Laredo, Enrique Rivas Cuéllar. Mientras las autoridades buscan avanzar en la localización de este último, el expediente del exmandatario continúa entre procedimientos judiciales y gestiones federales. Ambos asuntos deberán resolverse conforme a derecho, pero la ciudadanía espera resultados concretos y no solamente anuncios que terminan perdiéndose entre expedientes y declaraciones.
Y mientras unos enfrentan problemas judiciales, otros parecen comenzar a mover sus fichas en el tablero político tamaulipeco. Este lunes, en un conocido restaurante de Ciudad Victoria, habrían coincidido la senadora Olga Sosa Ruiz y Blanca Valles Rodríguez, dirigente del SUTSPET. ¿Una comida entre conocidas o un acercamiento político con miras al 2028? Olga Sosa continúa siendo mencionada en las conversaciones sobre la sucesión gubernamental, mientras Blanca Valles encabeza una organización sindical de importante presencia en la administración pública estatal. Por ahora, no existen elementos para afirmar que se hayan concretado acuerdos políticos, pero el encuentro no pasó inadvertido. Y para ponerle un poco más de sabor al asunto, quienes aseguran haberlas visto cuentan que ambas salieron apresuradamente y abordaron una flamante Suburban, de esas camionetas que inevitablemente hacen recordar las discusiones sobre la famosa austeridad republicana. Claro, una comida no significa una alianza y una camioneta tampoco demuestra privilegios, pero en política hasta los pequeños detalles terminan alimentando las conversaciones.
Y del restaurante de Ciudad Victoria pasamos al escenario nacional, donde Guadalupe Taddei Zavala dejó la presidencia del Instituto Nacional Electoral en medio de una controversia por contratos millonarios y cuestionamientos sobre su cercanía con el empresario José Alfredo Hernández Casillas, vinculado con compañías proveedoras del organismo. El asunto alcanzó también a su hijo, Jorge Francisco Piñeda Taddei, quien apareció en videos durante un viaje a París acompañado del mencionado empresario. Las imágenes despertaron interrogantes sobre las relaciones personales entre familiares de funcionarios y proveedores de instituciones públicas.
Y vaya ironía. Meses atrás, Taddei llamó “muy majadero” a un periodista que le formuló preguntas sobre contrataciones del INE. Tiempo después, en su carta de renuncia, expresó: “Me retiro con serenidad, con la satisfacción del deber cumplido”.
¿Serenidad? ¿Satisfacción del deber cumplido? Son palabras que contrastan con los cuestionamientos que todavía requieren esclarecimiento. Desde luego, una renuncia no demuestra culpabilidad, como tampoco una fotografía en París acredita irregularidades. Sin embargo, las investigaciones deben continuar hasta determinar si existieron conflictos de interés o responsabilidades administrativas. Porque una cosa es marcharse con serenidad y otra muy distinta dejar las cuentas públicas completamente aclaradas. La tranquilidad personal no sustituye la rendición de cuentas.
Pero no todo son investigaciones, renuncias y movimientos políticos. También hay noticias que merecen atención por su trascendencia social. La Universidad Autónoma de Tamaulipas, encabezada por el rector Dámaso Anaya Alvarado, firmó un convenio de colaboración con El Colegio de Tamaulipas, dirigido por Marco Antonio Moreno Castellanos, para fortalecer la investigación científica, la economía social y los estudios de posgrado. Entre las iniciativas destacan proyectos relacionados con la apicultura, el aprovechamiento del laurel y la cáscara de camarón, además de la planeación de un laboratorio de innovación social y educativa. Se trata de una alianza que busca llevar el conocimiento universitario más allá de las aulas y convertirlo en oportunidades para las comunidades tamaulipecas. Su verdadero impacto habrá de medirse en los resultados que produzca.
Y hablando de educación, Ciudad Victoria se prepara para recibir al Dr. Sergio Navarrete, destacado académico y líder internacional de las Asambleas de Dios, vinculado con Evangel University, ubicada en Springfield, Missouri, Estados Unidos. Navarrete cuenta con una amplia trayectoria ministerial y académica, y actualmente dirige las Iniciativas Hispanas del Seminario Teológico de las Asambleas de Dios, integrado a esa universidad. Durante su visita promoverá oportunidades para cursar maestrías y doctorados, además de presentar información sobre posibles becas y apoyos académicos. Una oportunidad para acercar la educación superior internacional a ministros, docentes y profesionistas de Tamaulipas.
Así transcurre este cierre de octubre: entre investigaciones que esperan resoluciones, encuentros que despiertan suspicacias políticas, renuncias acompañadas de declaraciones de serenidad y proyectos educativos que buscan abrir nuevas oportunidades para nuestra sociedad.
Porque en la vida pública no basta con alcanzar el poder, construir relaciones políticas o despedirse con discursos de satisfacción. Lo verdaderamente importante es la responsabilidad con la que se ejercen los cargos y los resultados que se dejan a la ciudadanía.
Y mientras algunos se marchan hablando de serenidad y otros comienzan a preparar sus aspiraciones, los ciudadanos tenemos el derecho de seguir preguntando, investigando y exigiendo cuentas.
Porque la serenidad de quienes dejan el poder jamás debe confundirse con el silencio de quienes todavía esperan respuestas.
Por hoy es todo y nos leemos en la próxima si el Primerísimo nos lo permite.