La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

Definitivamente: Ciudad Victoria no será fuente del próximo gobernador (a). Por una razón objetiva: los cuadros más competitivos, están fuera de la capital.
Hombres y mujeres.
Esa eventualidad, generará una saludable rotación del poder entre regiones.
Más claro: el sucesor (a) de Américo Villarreal Anaya no será oriundo del centro del estado.
Veamos: en MORENA puntean Carmen Lilia Cantú Rosas, Olga Sosa, Maky Ortiz; y caballeros tenemos a Carlos Cantú Rosas y para ser incluyentes hasta José Ramón Gómez .
Como se ve: es el sur -Olga- y el norte con los Cantú Rosas y JR a quien se le mueve -como siempre- la colita.
El centro está huérfano.
El rector Dámaso Anaya y la magistrada Tania Contreras no levantaron pese a todos los intentos de respiración artificial.
O sea: la capital tendrá que conformarse con un Ejecutivo estatal advenedizo.
¿Qué tanto beneficia a los victorenses ese hecho?
Victoria ha tenido destacados hijos que han llegado a la gubernatura. Desde Emilio Portes Gil hasta Américo Villarreal Anaya. Es justo decirlo: después de Portes los Ejecutivos estatales que siguieron -victorenses- ni a los talones le llegaron en el mismo cargo.
Los más recientes igual: se quedan a la zaga y toda comparación es una burla con el gigante que fue EPG.
Trayendo a colación los gobernadores del pasado le salen debiendo a los ciudadanos victorenses y su nada despreciable periferia.
Es decir: la apuesta de los tamaulipecos en 2028 es ganar ganar; en otras palabras: por muy malo que salga el gobernador (a) que nos toque a los victorenses no nos puede ir peor con lo que hemos obtenido de los mandatarios cuyo terruño ha sido Victoria.
Ni modo de desmentir la realidad: crisis en los servicios públicos, patente inseguridad y lamentable estructura de salud y de educación.
En el PAN la lista es corta en el centro del estado. Ni mujer ni hombre tiene posibilidades de engarzar la gubernatura.
Es el sur y el norte quienes poseen los aspirantes más potentes.
En pocas palabras: por descalificación geográfica quienes poseen decidirá la batalla por el Ejecutivo estatal, son el norte y el sur; tanto morenos como azules.
Con ese sencillo ejercicio de ponderación de las militancias y las regiones, podemos reducir la lista de aspirantes serios a la gubernatura del 2028 tamaulipeco.
O sea: el centro del estado, tendrá que sentarse, después de varios turnos que les tocó bailar.
Los que se anoten del centro, serán figuras de sal.
Es el tiempo de los fronterizos y los tampiqueños.
Con toda certeza: saque su pluma o lápiz y tache los nombres de victorenses que se han auto anotado en la lista de futuro gobernador.
Puede apostar 3 a 1, que así será.