Palo Alto Networks presenta Cortex XDR One ante la necesidad de proteger los dispositivos
empresariales frente a agentes de IA que pueden acceder a información, aplicaciones y sistemas
críticos.
Ciudad de México, 20 de octubre, 2026. – La adopción de agentes de inteligencia
artificial está cambiando la forma en que operan las empresas y también la manera en
que deben protegerse. Estas herramientas ya pueden consultar bases de datos internas,
interactuar con código de producción, atender solicitudes de clientes o acceder a registros
financieros utilizando los permisos de una persona. Si son manipuladas, pueden realizar
acciones inesperadas o maliciosas dentro de los sistemas de la organización.
El desafío es que muchos de estos agentes no llegan a la empresa como una aplicación
corporativa claramente identificada. Pueden incorporarse mediante herramientas de vibe
coding, utilizadas para desarrollar software con ayuda de instrucciones en lenguaje
natural; extensiones de navegador; servidores MCP, que conectan modelos de IA con
datos y herramientas; o aplicaciones personales instaladas sin supervisión del área de
tecnología. Así se extiende la llamada shadow AI, es decir, herramientas de inteligencia
artificial que operan dentro de la organización sin que esta tenga plena visibilidad sobre
ellas.
Para las organizaciones mexicanas que avanzan en la adopción de inteligencia artificial,
este escenario plantea un riesgo difícil de observar. Un agente puede conservar acceso a
información y sistemas críticos sin que las herramientas convencionales de seguridad
reconozcan qué instrucciones recibió, qué recursos consultó o qué acciones ejecutó. Los
contenedores de software y los controles aplicados únicamente a los prompts no bastan
para resguardar todos sus posibles comportamientos.
Ante esta transformación, Palo Alto Networks dio a conocer Cortex XDR One, una
plataforma que integra detección y respuesta extendida con seguridad especializada para
agentes de IA. Esta tecnología permite observar las herramientas y los agentes de
inteligencia artificial activos en los dispositivos de una organización, así como aplicar
controles tanto sobre sus acciones como sobre los procesos del sistema operativo. Todo
se gestiona desde una sola interfaz y mediante un único sensor.
Este enfoque responde a un cambio en la propia definición del endpoint, término utilizado
para describir dispositivos como ordenadores y estaciones de trabajo conectados a una
red empresarial. Estos equipos ya no ejecutan únicamente aplicaciones tradicionales.
Ahora también alojan asistentes de programación, copilotos, servidores MCP y agentes
personales capaces de conectarse con información y herramientas de la empresa.
Cortex XDR One permite detectar estos componentes cuando aparecen en un dispositivo
y establecer qué paquetes, extensiones y agentes pueden instalarse o utilizarse. También
incorpora controles durante la ejecución de los agentes y supervisa los procesos del
sistema operativo para identificar y detener comportamientos maliciosos.
La llegada de agentes con capacidad para actuar sobre sistemas y datos empresariales
plantea una nueva prioridad para CIO, CISO y responsables de tecnología en México,
quienes necesitan mantener visibilidad y control sobre herramientas que pueden
Confidential – Not for Public Consumption or Distribution
aumentar la productividad, pero que también crean una superficie de ataque difícil de
observar mediante los mecanismos convencionales.