En Voz Alta
Gastón Monge2558
- Ramón Garza Barrios, el gran ausente
- Aspirante de Morena, lo malo y también lo bueno
- Son ‘chapulines’ políticos
- Hasta diciembre saldrá el candidato
El domingo 18 de octubre Morena cerró de manera oficial el registro de aspirantes a la alcaldía de
Nuevo Laredo, con lo que 7 personajes se registraron para esta complicada competencia política
de la que solo uno podrá ser el candidato, pero con una muy importante influencia del gobernador
de Tamaulipas, Américo Villarreal, quien al parecer les dejó a todos el campo libre para una batalla
que será decidida no en las urnas sino a través de encuestas ciudadanas al estilo de Morena, con
posibles fallas y errores en su ejecución.
Se registraron sin que ese haya sido el orden, el diputado local Sergio Ojeda, la regidora (ex priista)
Cristabell Zamora; el empresario Pedro Lozano, la ex secretaria de Economía de Tamaulipas, Ninfa
Cantú Deándar; el ex secretario de obras públicas, Carlos de Anda(ex priista y ex panista), la
empresaria Diana Chavira y el morenista fundador de este partido, Gastón Herrera.
El gran ausente entre los registrados es sin duda el ex alcalde Ramón Garza Barrios, quien aún no
ha dado declaraciones sobre sus intenciones.
Sergio Ojeda es un legislador de pobres resultados en el Congreso de Tamaulipas, ya que desde
que fue regidor por Morena en Nuevo Laredo siempre priorizó esas intenciones por encima del
bienestar social, lo que resultó en un evidente chapulineo de un cargo a otro con buenos
resultados para él.
Como diputado local una de sus funciones es darle seguimiento al tema de la fiscalización del
gasto público, tarea que ha descuidado al darle más prioridad a su lealtad a Morena que a servir
como contrapeso en el destino y uso de los recursos al municipio de Nuevo Laredo, además de no
cuestionar los serios problemas relacionados con las fallas en el suministro del agua potable y con
las constantes fallas en la obra pública municipal y del drenaje pluvial.
Pero Ojeda pese a todo ha mantenido activa su presencia ciudadana con más de mil 200 gestiones
realizadas. Su presencia en el territorio ha sido importante así como la creación de proyectos de
infraestructura urbana con un importante liderazgo en el Congreso.
Por su parte, el trabajo de la regidora Cristabell Zamora ha sido impulsar la rendición de cuentas,
pero a la oposición y no a su partido; cuenta con una plataforma digital en la que se deja ver como
mala periodista de calle, al difundir situaciones del comercio ambulante y algunos negocios que
visita para promoverse como una posible ‘influencer’, pero con muy poca aceptación.
A Cristabell se le critica por su débil consistencia política al haber militado durante 30 años en el
PRI y luego brincar a Morena, mostrando una evidente incongruencia política e ideológica que ha
sido duramente criticada por la oposición al mostrar en las sesiones de cabildo una lealtad casi
morbosa a Morena, y muy poca crítica y autocrítica a su actual partido.
Se le critica por formar parte de ese grupo de ‘chapulines’ políticos que han brincado de un
partido a otro sin una consistencia ideológica fuerte. Su pragmatismo se basa en visitar colonias, y
aunque no se le conocen escándalos políticos, su nula crítica a los errores de Morena le limitan su
accionar por su lealtad a ese partido, y por sus aspiraciones a seguir escalando posiciones ahora
bajo la tutela de Morena.
No tiene ya ese rigor crítico que le caracterizó cuando militaba en el PRI, por lo que pese a su
excelente preparación política, al haber sido regidora y diputada federal con el PRI, en Morena
carece de autonomía y hace a un lado la crítica para darle paso a sus aspiraciones futuristas, una
de ellas poder ser la candidata a la alcaldía.
Sin embargo, También ha mostrado a lo largo de los años una gran experiencia política en el
servicio público, al tener una buena preparación académica y una aceptable madurez política que
sobresalió cuando reconoció su derrota en los comicios del 2021.
Otro de los registrados es Pedro Lozano, un empresario líder del transporte en esta ciudad pero
novato en política al registrar su militancia a Morena a medidos de este año, porque toda su vida
profesional ha sido dentro de la iniciativa privada.
Se registró en el proceso interno de Morena como aspirante a la alcaldía el 10 de octubre, y de
manera inusual una encuesta dada a conocer por una desconocida firma encuestadora lo ubicó
por encima de los demás aspirantes con un sorprendente y muy cuestionado 43.2%.
Ninfa Cantú Deándar, otra de las aspirantes, renunció a su cargo de secretaria de Estado para
registrase como aspirante a la alcaldía.
Morena es el único partido en el que ha militado, a pesar de haber sido directora del Instituto de
la Mujer bajo las siglas del PAN pero con un perfil de empresaria y activista, y antes coordinadora
estatal para luego ser llamada por el gobernador Américo Villareal para el cargo de secretaria de
Estado. Su mérito político es que su familia respaldó desde el inicio el proyecto de Andrés Manuel
López Obrador.
Pero como funcionaria estatal Ninfa supo impulsar estrategias para fomentar las inversiones en
Tamaulipas, así como promover el desarrollo y fincar a Nuevo Laredo como uno de los municipios
más importantes en el país en materia de comercio internacional.
Fue buena gestora pública con un amplio portafolio que integró más de 175 proyectos de
inversión muy diversos con una aportación estimada en 21 mil millones de dólares con el apoyo
del Nearshoring, además de una importante promoción del empleo en la entidad.
Del aspirante Gastón Herrera se puede decir que pertenece a los fundadores originales de
Morena en esta ciudad desde hace 15 años; ha ocupado el cargo de subdelegado regional de
programas federales, y se desempeña como apoyo de la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas y como
seguidor del trabajo realizado por el gobernador Américo Villarreal.
No se le conoce otra actividad política o cargo dentro de los tres niveles de gobierno, y aunque su
relación con el mandatario estatal sigue siendo compleja, admite que hay un proceso de
reconciliación en curso.
Pero los roces con Américo han sido motivo de que esta ríspida relación motivada por haberlo
dado de baja como subdelegado, sea un serio obstáculo que pueda frenar sus aspiraciones a la
candidatura para la alcaldía, pese a la ‘reconciliación’ política que ya existe.
Una aspirante más que se registró es Diana Chavira, hermana del polémico político y empresario
Francisco Chavira, quien gracias a los recovecos políticos de su hermano logró colarse como
diputada local bajo las siglas del Partido de la Revolución Democrática (PRD-2008/2010). Antes
fue candidata al Senado de la República (2012) en una extraña alianza PRD/PT /MC, y al no lograrlo
en el 2015 fue candidata independiente a la diputación federal por el D/1.
Su inconsistencia política y la ausencia de una postura ideológica definida y fija le han ocasionado
múltiples críticas de sus detractores por militar en tantos partidos políticos, a excepción del PRI,
por lo que se le conoce como alguien que se dedica a buscar cargos políticos sin tener una
consistencia política definida, al pertenecer a ese grupo de políticos que solo persiguen cargos
políticos sin importar el partido político.
Pero Diana tiene un importante aporte al abrir el camino hacia las candidaturas independientes a
través de la recolección de firmas para ese propósito, así como haber sido fiel defensora de los
derechos de las mujeres y de los migrantes, y atender las demandas ciudadanas durante su
gestión como legisladora local.
El registro del ex secretario de obras públicas, Carlos Germán de Anda, tal vez sea el más polémico
de todos por sus criticados resultados en la obra pública municipal y el muy cuestionado manejo
del presupuesto asignado durante sus gestiones.
De Anda cuenta con cerca de 25 años en la administración pública bajo las siglas del PRI, del PAN y
ahora de Morena. Se le atribuyen como panista varias obras muy criticadas por la sociedad, como
el malogrado parque recreativo El Laguito en el 2013, el puente vehicular conocido como ‘El
Tobogán’, una fallida pista para corredores de a pie de tres kilómetros que nunca funcionó a lo
largo del bulevar Colosio y que la maleza ya cubrió.
Renunció al cargo municipal el 9 de octubre, y su aparente razón fue para participar en el proceso
interno de Morena para buscar la candidatura, pero su renuncia se dio 4 días antes de que el
Departamento del Tesoro de Estados Unidos diera a conocer los nombres de algunas empresas
constructoras de dudosa procedencia, ligadas a la obra pública, con asignaciones millonarias del
presupuesto municipal.
Los constantes retrasos en algunas obras y el presunto uso de su cargo para proyectar su imagen
con fines políticos le han ocasionado severas críticas de la oposición, dados los señalamientos que
le vinculan con la posible asignación de obras a empresas constructoras muy cuestionadas.
A pesar de ser severamente cuestionado por la posible asignación directa de algunas obras a
empresas foráneas, su postura ha sido la de negarlo al calificar las críticas como parte de una
campaña de desprestigio, aunque en las obras asignadas nunca ha dado a conocer el nombre las
empresas, sus propietarios, los tiempos de inicio y terminación, ni tampoco el código de barras
para que la sociedad ingrese y sepa a quienes se le asignan las obras, las que se asignan sin mucha
transparencia.
Empero, De Anda dio una solución aunque parcial al severo problema de las inundaciones con la
construcción y rehabilitación de colectores sanitarios y pluviales, además de realizar proyectos
viales de mucho impacto, importancia y calidad, como el reciente Libramiento del Mex II, 60
kilómetros de colectores y más de mil 700 obras con una inversión aproximada a los 7 mil 500
millones de pesos.
Con esta amplia radiografía editorial de los aspirantes de Morena a la alcaldía, luego del registro,
revisión y validación de sus aspirantes le sigue la etapa de las encuestas, una etapa de evaluación
de cada aspirante de acuerdo a sus perfiles, por lo que serán sometidos al escrutinio de la
militancia morenista para decidir quién de los 7 será el candidato.
Una vez superada esta etapa será dado a conocer el nombre del ganador, lo que sería en
diciembre, para que posteriormente se formalice el candidato con los partidos aliados, PV y PT, y
se lleve a cabo el registro ante el órgano electoral estatal, en este caso el IETAM, e iniciar el
procedimiento para iniciar la campaña oficial que iniciará el 19 de abril del próximo año, para
terminar el dos de junio, tres días antes de las elecciones.
Pero el peso político del gobernador Américo Villarreal será determinante para este proceso de
selección porque la ‘carta’ del mandatario es Ninfa Cantú, y su objetivo será no solo controlar sino
recuperar Nuevo Laredo al evitar que la oposición se la apropie con un buen candidato.
La unidad en Morena será clave y determinante, sobre todo por las fracturas y divisiones que ya se
notan a su interior.
El gobernado será el árbitro en la contienda electoral y tendrá que fortalecer su partido, toda vez
que el liderazgo de la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas se verá mermado por que no podrá ya
reelegirse y porque pese a que Ninfa sea la candidata del mandatario, en Morena no existe un
perfil fuerte que una las fuerza dispersas y que fortalezca a Morena.
Es por eso que el gobernador, aunque no se vea que meta las manos en el proceso, su influencia
será visible porque de los resultados que se obtenga en las encuestas, y del perfil del ganador, el
proyecto del mandatario, que es el Plan Estatal de Desarrollo, tendrá la tranquilidad y la
continuidad que necesita, al menos hasta el 2028.
Hasta mañana
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