Por: José Medina
— Mario Rebolledo Urcadiz señaló que mantiene vigilancia sanitaria en la red de agua potable, purificadoras y alimentos tras las lluvias; reconoce que el desabasto en Río Bravo es un problema distinto.
La Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) mantiene la vigilancia de la calidad del agua para consumo humano en Tamaulipas y reporta una cobertura de cloración del 97%, uno de los niveles más altos del país, informó Mario Rebolledo Urcadiz.
El funcionario indicó que, hasta el momento, los muestreos realizados no han detectado problemas de contaminación en el agua para consumo humano ni en los alimentos revisados en la ribera del río Pánuco, luego de las lluvias y los reportes sobre posibles afectaciones sanitarias en el sur del estado.
Explicó que la dependencia verifica los niveles de cloro en las redes de distribución y, cuando detecta alguna irregularidad, toma muestras que son enviadas al Laboratorio Estatal para determinar si existe contaminación bacteriológica.
Rebolledo Urcadiz precisó que también se supervisan de manera permanente las plantas purificadoras de agua para comprobar que sus procesos de producción sean adecuados y que el producto no represente un riesgo para la población.
Respecto a los reportes de posibles afectaciones gastrointestinales asociadas con el consumo de agua en el sur de Tamaulipas, sostuvo que la presencia de enfermedades no significa necesariamente que su origen sea el agua, por lo que es necesario realizar verificaciones y análisis antes de establecer una causa.
En cuanto a la presencia de hidrocarburos en la zona del río Pánuco, señaló que distintas dependencias trabajan para evitar mayores daños, mientras que Coepris concentra sus acciones en revisar el agua destinada al consumo humano y los alimentos de las comunidades ribereñas.
Sobre el suministro en Río Bravo, el funcionario reconoció que existen dificultades en los sistemas de abastecimiento, aunque aclaró que la falta de agua y su cloración son problemas diferentes.
Indicó que mantiene comunicación con los organismos operadores de agua, conocidos como Comapas, para atender las irregularidades relacionadas con los niveles de cloro.
Finalmente, señaló que la vigilancia sanitaria continúa en el estado para detectar oportunamente cualquier anomalía y garantizar que el agua distribuida para consumo humano cumpla con las condiciones sanitarias correspondientes.