#POR PEDRO NATIVIDAD
En Morena ya se soltó la caballada y en Nuevo Laredo hay más tiradores que sillas en una reunión de comité. Apenas van cuatro días de abierta la convocatoria para las coordinaciones municipales y varios ya andan con el papelito en la mano, la sonrisa bien ensayada y las suelas listas para recorrer colonias. ¡Esto apenas comienza, señores!
El primero en mover sus piezas fue Carlos de Anda, quien dejó la Secretaría de Obras Públicas y ya comenzó a dejarse ver en territorio. Primero en la colonia 150 Aniversario, donde participó en una brigada asistencial, y el domingo acompañó a la Liga de Sóftbol Femenil en la entrega de reconocimientos del torneo “Vamos a Jugar”, en el parque Polvo Enamorado.
Por su parte, Sergio Sergio «Cheko» Ojeda ya anunció su registro. A diferencia de Carlos, no tuvo que renunciar a su cargo de diputado local ni pedir permiso para entrarle a la contienda. La ley se lo permite.
Pedro Lozano Martínez también presumió su papelito en mano y sigue con sus actividades en las colonias. El hombre quiere que su nombre no solamente aparezca en las encuestas, sino también en la memoria de los morenistas cuando llegue la hora de escoger.
Y por los rumbos de Ramón Garza Barrios, los comentarios apuntan a que también tendría su registro listo, mientras sus videos siguen circulando en redes sociales. Ramón sabe que en política quien no aparece, desaparece, y en esta temporada hasta el algoritmo puede convertirse en operador electoral.
Pero espérense, porque todavía falta una carta que puede mover el tablero.
Nos comentan que Ninfa Cantú Deándar anunciaría este lunes su decisión sobre una posible renuncia a la Secretaría de Economía del Gobierno del Estado para entrar en la competencia. Si se concreta, su movimiento le pondría más sabor a una contienda donde nadie puede darse el lujo de cantar victoria antes de tiempo.
De Liliana Arjona, por ahora no hay señales públicas que permitan confirmar sus siguientes pasos, aunque su nombre figura entre quienes podrían buscar la candidatura. Y también está Jorge Miranda, quien tendrá que aclarar si se registra por Morena o si decide irse por la libre, como reza su lema, y explorar la ruta independiente.
La convocatoria para las coordinaciones municipales cierra el próximo 18 de octubre, así que todavía hay tiempo para que aparezcan más aspirantes. No se descarta que alguno esté esperando hasta el último minuto, quizá calculando si le conviene entrar al ruedo o quedarse mirando los toros desde la barrera.
Eso sí, que nadie confunda registro con candidatura. Una cosa es levantar la mano, otra conseguir el respaldo del partido y una muy distinta convencer a quienes realmente toman las decisiones.
Por lo pronto, en Nuevo Laredo ya comenzó la pasarela de las aspiraciones. Hay renuncias, recorridos, videos, reuniones y mucho saludo de mano. Todos quieren la candidatura, todos creen tener con qué y todos traen sus propios números.
La pregunta no es cuántos se van a registrar, sino cuántos llegarán vivos políticamente a la recta final. Porque en Morena la fila está larga, las ambiciones están despiertas y, cuando llegue la hora de repartir el pastel, más de uno podría descubrir que hizo campaña para quedarse con las ganas.
CARMEN LILIA CONSTRUYENDO HOGARES
En el gobierno de Carmen Lilia Canturosas Villarreal, la apuesta está en que más familias tengan un techo propio y un patrimonio que nadie les pueda quitar tan fácilmente.
Esta vez, la alcaldesa puso sobre la mesa dos acciones que hablan de una política social con los pies en la tierra. Entregó una vivienda digna a una persona con discapacidad motriz y arrancó una nueva etapa en la construcción de 62 casas en el fraccionamiento El Progreso.
Todo esto mediante el programa Hogar Propio, Un patrimonio para tu familia, que opera a través del Instituto Municipal de Vivienda y Suelo Urbano. Y aquí está lo importante, porque para muchas familias tener casa propia no es un lujo ni una aspiración de revista, sino una necesidad que durante años parece caminar más lento que los trámites de cualquier oficina.
La entrega de una vivienda a una persona con discapacidad motriz tiene un significado especial. No se trata solamente de entregar llaves y tomarse la fotografía. Se trata de abrir una puerta a la seguridad, la autonomía y una vida con mejores condiciones. La inclusión también se construye con acciones concretas, no solamente con discursos bonitos.
Y con las otras 62 viviendas en El Progreso, el programa amplía esa posibilidad para más familias que buscan construir su patrimonio.
Carmen Lilia lo dijo con claridad al señalar que una casa propia significa tranquilidad, estabilidad y seguridad para salir adelante. Y tiene razón. Porque las paredes protegen del clima, pero también resguardan los sueños, los esfuerzos y los sacrificios de una familia entera.
Por supuesto, las necesidades de vivienda son muchas y todavía queda camino por recorrer. Pero cada casa que se entrega y cada nueva construcción que comienza representan una oportunidad para que más personas dejen de vivir con la incertidumbre de no tener un lugar propio.
AL PRI LE INTERESA MAS LA ALIANZA QUE LA CONVOCATORIA
En el PRI de Tamaulipas parecen tener las prioridades bien acomodadas. La convocatoria para elegir candidatos puede esperar hasta enero de 2027, pero las pláticas con el PAN para una posible alianza ya comienzan a calentar motores. Y es que, cuando el barco hace agua, hasta el antiguo rival se convierte en posible capitán de rescate.
El dirigente estatal priista, Bruno Díaz Lara, confirmó que la convocatoria saldrá hasta enero y aseguró que su partido no tiene prisa por adelantar precampañas fuera de los tiempos legales. Muy respetuoso de los calendarios electorales, el muchacho. Aunque, por lo visto, en el cuartel tricolor hay otro reloj que también apura sus manecillas, el de las negociaciones con Acción Nacional.
Porque una cosa es esperar los tiempos del IETAM y otra muy distinta esperar a ver si el PAN les presta oxígeno para la próxima elección.
La eventual alianza PRI-PAN todavía tiene sus bemoles. Ambos partidos han puesto condiciones sobre la mesa y todo apunta a que, de concretarse, podría ser parcial. Es decir, en algunos municipios caminarían juntos y en otros cada quien tendría que rascarse con sus propias uñas.
Así que, si la única estrategia del PRI consiste en colgarse del PAN para sumar votos, entonces la pregunta cae por su propio peso. ¿Qué aportará el PRI a la alianza, además de sus siglas y sus recuerdos de gloria?… ¿Qué, no?, NOS LEEMOS.
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