● México reúne demanda, ingredientes locales y capacidades de innovación para
desarrollar alimentos vegetales con identidad propia, potencial de escala y
oportunidades de exportación.
Ciudad de México.— De acuerdo con la consultora global de
inteligencia de mercado Innova Market Insights Los lanzamientos de productos con
proteína vegetal crecieron 23% entre 2020 y 2024, con Brasil y México entre los mercados
más dinámicos de América Latina, de acuerdo con información publicada por The Food
Tech en 2026. El avance confirma que la industria plant-based entra en una etapa que
rebasa la sustitución de carne, leche, queso o huevo y comienza a responder a una demanda
más amplia por alimentos nutritivos, funcionales, convenientes y accesibles, y sitúa al
sector ante una oportunidad relevante de inversión, diferenciación y crecimiento.
Los hábitos de compra ofrecen señales claras. El estudio Health & Wellness 2025 de
NielsenIQ en 19 países, incluido México, encontró que 53% planeaba comprar más
alimentos ricos en fibra, mientras cerca de 40% buscaba incrementar la adquisición de
superalimentos, productos plant-based altos en proteína o alimentos con probióticos. Los
datos sugieren una oportunidad para posicionar estos productos no solo por aquello que
sustituyen, sino por el valor que aportan.
“El potencial de esta industria es mucho mayor que el número de personas que se
identifican como veganas. Millones de consumidores pueden incorporar opciones vegetales
sin renunciar a otros alimentos. La oportunidad está en desarrollar productos que compitan
por sabor, nutrición, conveniencia y precio, y que puedan integrarse a la mesa cotidiana de
las familias mexicanas”, señaló Janete Salcedo, directora de Mercadotecnia y
Desarrollo de la Asociación de Emprendedores Veganos de México (EVM).
La exigencia es elevada. Datos de Kantar México muestran que las ocasiones de cocinar en
casa aumentaron 14.7%, equivalentes a 23 millones adicionales por semana en las ciudades
analizadas. El 70.7% busca opciones saludables; 70.6%, alimentos sabrosos, y 56.3%,
soluciones rápidas y fáciles. Para competir en el consumo cotidiano, el atributo vegetal
debe acompañarse de sabor, nutrición y conveniencia.
La innovación comienza a responder a ese desafío. La combinación de proteína y fibra gana
terreno en snacks funcionales, bebidas listas para consumir, alternativas vegetales y
productos híbridos, al tiempo que ingredientes como chícharo, garbanzo, lenteja, frijol,
semillas, hongos, micelio y algas amplían las posibilidades de formulación. En México,
Güd desarrolla, entre otras líneas, bebidas vegetales y alternativas al queso; Benji combina
alimentos listos para comer con alternativas a embutidos y carnes; y Meathical ofrece
proteína de chícharo en polvo y análogos cárnicos elaborados con distintas fuentes
vegetales. Propel Foods y VegMex también llevan alternativas vegetales a preparaciones de
la cocina mexicana. Esta variedad muestra que la innovación puede construir propuestas
propias alrededor de la nutrición, la funcionalidad y la experiencia.
La fermentación, la biotecnología y la ciencia de alimentos permiten trabajar en proteínas,
grasas, sabores, vitaminas y enzimas. Sin embargo, la tecnología sólo tendrá impacto
comercial si resuelve barreras concretas: sabor residual, textura, digestibilidad, estabilidad,
precio y escalabilidad. El consumidor no está dispuesto a sacrificar experiencia para elegir
una opción vegetal.
México posee una ventaja distintiva: una tradición culinaria construida alrededor del maíz,
frijol, amaranto, chiles, semillas, hongos y leguminosas. La convergencia entre estos
ingredientes, el conocimiento gastronómico y el foodtech (tecnología alimentaria) puede
dar origen a propuestas con identidad mexicana, potencial de exportación y mayor valor
agregado para las cadenas nacionales.
“México tiene las condiciones para construir una generación propia de alimentos plant-
based mediante la combinación de biodiversidad, gastronomía, ciencia y tecnología. Para
lograrlo, será indispensable conectar a emprendedores, industria, centros de investigación,
cadenas comerciales e inversionistas, además de fortalecer reglas claras y mecanismos de
certificación que den confianza al consumidor y faciliten el crecimiento de las empresas”,
afirmó Salcedo.
Esa combinación entre tradición e innovación también puede verse en restaurantes. Desde
2023, Giornale ofrece en su menú de fiestas patrias una sola versión de su chile en nogada y
esta es exclusivamente plant-based: el relleno se prepara con Molida Better Balance y la
nogada, con tofu. De acuerdo con Jaime Smeke, la decisión responde a una idea de
inclusión alimentaria: permitir que personas con distintas preferencias compartan los
sabores de la temporada en un mismo platillo, sin dividirlo en versiones con y sin carne.
La oferta comercial también se amplía. El ranking 2025 de Veganuary y HappyCow
registró 13,010 establecimientos veganos o con opciones veganas en América Latina, 20%
más que en 2023. México concentró 3,224 lugares y encabezó la región en establecimientos
completamente veganos, con 512. Las cifras miden oferta y no consumo, pero muestran que
existe una base relevante para probar productos, ampliar canales y normalizar estas
alternativas.
El siguiente salto deberá ocurrir en los espacios donde la mayoría de las personas ya
compra y come: supermercados, restaurantes, cafeterías, hoteles, tiendas de conveniencia,
plataformas digitales y cadenas de foodservice. Los comercios especializados y el comercio
electrónico ayudan a descubrir nuevas marcas; la distribución masiva convierte esa
innovación en hábito. A mayor disponibilidad, aumentan la prueba, la recurrencia y la
posibilidad de construir escala.
Esa expansión deberá ir acompañada de información comprensible. En un mismo anaquel
conviven términos como plant-based, vegetal, vegano, vegetariano, sin carne o sin lácteos,
cuyas diferencias no siempre son claras. V-Label Latam certifica productos como veganos
o vegetarianos conforme a criterios definidos; México Sin Alérgenos, por su parte, trabaja
en información “Libre De” para alérgenos específicos. Comunicar con claridad estos
distintos atributos puede facilitar las decisiones de compra y respaldar a las empresas que
buscan llegar a nuevos mercados.
Para convertir el crecimiento de los alimentos de origen vegetal en una oportunidad
económica para México, será necesario conectar innovación, inversión, investigación,
industria y canales comerciales. Una encuesta de EVM a 52 empresas del ecosistema ayuda
a precisar el desafío: entre las 20 productoras participantes, 70% reportó inversiones en
2024 y 55% señaló el acceso a nuevos mercados como un reto para 2025. Desde EVM, que
reúne a empresas y emprendedores del sector en México, se trabaja para conectar ese
esfuerzo con investigación aplicada, compradores y canales de distribución, de modo que
más propuestas puedan crecer dentro y fuera del país.
El reto para México será convertir su capacidad de innovación en alimentos accesibles,
competitivos y presentes en la vida cotidiana. Si logra articular empresas, ciencia, inversión
y distribución, los productos plant-based pueden abrir una oportunidad concreta de
crecimiento para la industria alimentaria mexicana.