Opinión pública

Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas,- Siempre con la lengua muy suelta (pero sin
pruebas), el alcalde de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, ahora sí se topó con
pared en la acusaciones de que el Congreso del Estado tiene entre sus
proveedores a integrantes de la delincuencia organizada.
El líder congresal, Humberto Prieto Herrera, lo emplazó a que, “si no
tiene miedo”, que presente las pruebas y vaya con él para acompañarlo a
hacer la denuncia correspondiente.
“Aquí con gusto lo recibo en la oficina de la Junta de Gobierno”,
manifestó el diputado Prieto, quien rechazó toda injerencia de grupos
delincuencias en los asuntos de proveeduría Congreso, el que compra
fuertes cantidades de garrafones de agua y papelería.
Makito es muy afecto a soltar la lengua y lanzar acusaciones a diestra y
siniestra sin tener los pelos en la lengua. Pero no todos lo aguantan, y uno
de ellos es su paisano Humberto.
El reclamo podría venir porque Don Carlos ya sabe que sus pupilos no
serán candidatos a la sucesión municipal y, en cambio, Humberto va en
caballo de hacienda ¿Por eso la desesperación del egresado de Harvard?.
“Aquí lo esperamos… No puede señalar sin dar pruebas”, respondió el
legislador, uno de los finalistas por la candidatura de Morena al
ayuntamiento de aquella frontera, algo que no le gusta nada al Makito.
Respecto a la auditoría que Peña pidió en las cuentas del Congreso, el
diputado le recordó que también son auditados por el estado y la federación,
y las compras que hacen son principalmente de agua en garrafones.
En otros asuntos, cerró el registro de aspirantes a coordinadores de la
4T en los distritos electorales federales -ocho distritos- de Tamaulipas. A
decir verdad, nunca sabremos quienes le tiran a sacarse el premio. El
partido no hará pública una relación hasta definir quienes van a la encuesta.
Sabemos de algunos porque lo publicaron en redes y resulta que, por
acuerdo de la Comisión de Elecciones, no había necesidad que los
presidentes municipales pidieran licencia para enlistarse. El único que hizo
el procedimiento completo fue Eduardo Gattás Báez, de Victoria, quien
horas después volvió al sillón edilicio.
Todo estaba listo para que la presidenta de Tampico, Mónica Villarreal
se licenciara por varias horas para aspirar al escaño federal por la zona sur.
Al final llegó la contraorden de seguir al frente de la comuna.
Casi similar al de Armando Martínez Manríquez, de Altamira, quien
siguió ejerciendo el encargo sin problema alguno.
Uno más que declaró participar en Carlos Peña Ortiz, edil de Reynosa,
quien no publicitó permiso a cabildo y fue parco al comunicarlo a la prensa.

Se sabe que también lo hizo Claudia Hernández Sáenz, actual
representante por el segundo distrito y aspirante a la presidencia municipal.
Quiere asegurar cualquiera de los dos huesos. No decirlo es la sorpresa.
Por el mismo Reynosa -son dos distritos- estarían jugando los diputados
locales Marco Antonio Gallegos Galván y Magaly Deandar, dispuestos a
entrarse a la lucha por la coordinación municipal. Quieren la alcaldía.
Matamoros es uno de los distritos muy socorridos. El primero del que se
supo participa es Mario Alberto “La Borrega” López Hernández, ex
presidente municipal. Busca reelección ahora por el partido Morena, luego
que el Verde Ecologista lo desconoció por andar también de lengua larga.
Estarían en la puja por el mismo distrito los diputados locales Isidro
Vargas Fernández y Víctor Manuel García Fuentes, aunque también se
registrarán para coordinar los comités de defensa de la 4T a nivel municipio.
En Tamaulipas estarán en juego ocho distritos (antes eran nueve), dos
de ellos con cabecera en Reynosa, la región más poblada.
No lo han publicado pero igual tendrían registro bien escondido la
diputadal Blanca Narro Panameño y su colega Adrián Oseguera Kernion
(este plurinonal) de Morena,
Del Verde Carlos Enrique Canturosas Villarreal, José Braña Mojica y
Casandra de los Santos no se supo mucho. Quieren llegar a las
presidencias municipales pero no le harían gestos a una reelección, la
última. Para el 2030 nadie podrá repetir.
Por el Partido del Trabajo la repetición sería de Olga Juliana Elizondo
Guerra (en funciones). Lo máximo que les permite la Ley son 12 años
seguidos en la cámara.
Para ser sinceros, querido lector, la verdad es que no creemos que
alguien reciba oportunidad de reelección, menos La Borrega y Claudia
Hernández, que le tiran patadas al balancín.
El que más escándalo hizo es Román Enrique Pérez Bock (se hace
llamar Román Bock) que hasta convocó a conferencia de prensa en esta
capital para decir que se registró por el V distrito, pero no quiere ir a la
competencia interna. La quiere de a gratis, de gorra, o sea por acción
afirmativa por ser un migrante.
Se dice representante de una llama Asociación Civil Tamaulipecos en
Texas y representante de Morena en Houston, donde es empresario.
El dato que tenemos es que es un vil chapulín.
Como activista del PAN, en 2016 le hizo la lucha a diputado local,
alcalde y regidor por Tula, pese a que es originario de Tampico. Nada le
cuajó.
En 2018, ahora en las filas del PRD, fue candidato a segundo regidor en
el ayuntamiento de Tula. Se la ganó María Gómez Rosales.

Dio otro brinco en 2019 al registrarse, ahora por Morena, como
precandidato en el distrito local con cabecera en Xicoténcatl, que también
perdió.
Hacia 2021 ya lo tenemos en el grupo Ruta 5, que lo propuso como
diputado federal, ahora por el distrito VI con cabecera en El Mante.