Por Ana María Ponce de León, CFO de Mendel

La inteligencia artificial dejó de ser una conversación exclusiva de los laboratorios tecnológicos,
hoy ocupa un lugar en la agenda de los consejos de administración y de las áreas financieras.
Sin embargo, en muchas organizaciones el debate sigue centrado en las grandes promesas:
productividad, transformación digital y reducción de costos.

La verdadera prueba de valor ocurre en un terreno menos visible:
cuando un empleado paga combustible, una ejecutiva registra un
viaje de negocios o un equipo realiza una compra operativa. Es ahí
donde la tecnología demuestra si puede convertir una transacción
cotidiana en información útil, oportuna y confiable.
Pensemos en un conductor de flotilla. Tras cargar combustible,
fotografía el comprobante desde su teléfono y continúa su jornada.
Ese simple gesto puede activar un proceso capaz de recuperar
automáticamente el CFDI, validar datos, clasificar el gasto y
ponerlo a disposición del área financiera en cuestión de segundos.
De esta manera, el comprobante queda registrado, categorizado y disponible para el equipo
financiero prácticamente en tiempo real, sin esperar al cierre de mes.
Puede parecer un ajuste menor, pero no lo es. En organizaciones con cientos o miles de
transacciones, registrar un gasto cuando ocurre, en lugar de reconstruirlo semanas después,
tiene implicaciones directas en control, cumplimiento y capacidad de decisión.
Finanzas atrapadas en la reconstrucción del pasado
Durante años, la gestión de gastos se entendió como una suma de tareas administrativas:
solicitar comprobantes, capturar información, revisar políticas, conciliar y corregir errores. El
problema no está en cada actividad por separado, sino en la escala que alcanzan cuando se
repiten cientos de veces.
El resultado es familiar para muchas empresas: equipos financieros que destinan buena parte
de su tiempo a perseguir facturqas, aclarar consumos y reconstruir operaciones ya realizadas.
En Mendel hemos comprobado que la automatización impulsada por inteligencia artificial puede
ayudar a las empresas a ahorrar hasta 150 horas mensuales en procesos manuales. Además,
nuestra automatización integral de CFDI elimina errores de captura y permite realizar
conciliaciones fiscales en tiempo real, reduciendo significativamente la carga operativa de los
equipos financieros. Sin embargo, más allá del ahorro de tiempo, creemos que este dato pone
sobre la mesa una realidad que suele pasar desapercibida: las horas que el área de Finanzas
destina a tareas repetitivas rara vez se reflejan como un costo visible en los estados financieros

Sin embargo, sí impacta al negocio. Cada hora invertida en buscar comprobantes es una hora
menos para analizar liquidez, anticipar riesgos, revisar márgenes o respaldar decisiones de
crecimiento. Para un CFO, recuperar ese tiempo va más allá de agilizar el cierre financiero.
Significa mejorar la calidad de las decisiones antes de que termine el mes.
El CFDI es información, no solo comprobación
En México, el CFDI suele verse principalmente desde la óptica del cumplimiento fiscal. Pero
también es una fuente valiosa de información operativa y financiera.
Un comprobante oportuno y correctamente clasificado permite conciliar, identificar desviaciones,
aplicar políticas y obtener una visión más precisa del gasto. Cuando llega tarde, incompleto o
con errores, Finanzas no solo enfrenta un problema administrativo; pierde visibilidad sobre lo
que ocurre en el negocio.
Por ello, automatizar no consiste únicamente en almacenar documentos. Una solución efectiva
debe acercar la calidad del dato al momento mismo en que se realiza el consumo. Cuando la
recuperación, validación y clasificación de CFDIs ocurre de forma automatizada, las
organizaciones pueden reducir la no deducibilidad de gastos hasta un 40% o menos y elevar
los niveles de deducibilidad por encima del 90%, fortaleciendo tanto el control financiero como
el cumplimiento fiscal.
La fotografía de un comprobante en una gasolinera puede ser el primer paso de un flujo que
recupere la factura, valide la información, asigne una categoría e identifique excepciones que
requieran intervención humana. Cuando este proceso se ejecuta de manera automatizada de
principio a fin, las áreas financieras ganan visibilidad inmediata sobre los gastos y operan con
información más completa y confiable.
Desde luego, cualquier promesa de automatización, reducción de gastos no deducibles o
mejora en los niveles de deducibilidad debe respaldarse con evidencia verificable. La
inteligencia artificial aplicada a Finanzas no puede evaluarse únicamente por el volumen de
procesos que automatiza, sino por su capacidad para generar información confiable, mejorar el
control y liberar tiempo para actividades de mayor valor estratégico.
En última instancia, el valor de la IA no reside en hacer más rápido lo que antes era manual,
sino en permitir que las organizaciones tomen mejores decisiones con información de mayor
calidad. Ahí es donde una tecnología deja de ser una promesa y se convierte en una ventaja
competitiva tangible para el negocio.
*Ana María Ponce de León Rojo es directora de Finanzas de Mendel, donde lidera la estrategia financiera, operativa y de gestión de
riesgos de la compañía. Desde 2024 juega un papel clave en la consolidación de Mendel en México, encabezando las áreas de
Finanzas, Legal y Riesgos.
Acerca de Mendel
Mendel es una plataforma líder en América Latina para la gestión de gastos corporativos y viajes, impulsada por inteligencia
artificial. Su solución permite a las organizaciones centralizar pagos, controlar gastos y mejorar la visibilidad financiera, simplificando
operaciones y reduciendo procesos manuales. Con presencia en México, Argentina, Chile y Colombia, y más de 1,000 empresas
clientes —incluidas FEMSA, MercadoLibre, Arcos Dorados, KPMG y AB InBev—, Mendel lidera la transformación financiera de la
región. Para más información: https://mendel.com/es-mx/