Palabras libres

Por Edgar Joel Yépez Ibarra

Sin ánimo de discrepar con nadie, escribo desde la convicción serena de las palabras libres; esa libertad de conciencia que se sostiene y respira sobre la realidad que nos abraza a todos.

Más allá de enarbolar la bandera en defensa de la soberanía nacional, de la cual no veo peligro alguno, los mexicanos de hoy necesitamos honestidad verdadera y capacidad suficiente en el servicio público.

Requerimos, de las más altas autoridades, justicia firme para enfrentar a la impunidad, la corrupción y la inseguridad, que han causado durante décadas los dolores más profundos y son los grandes  enemigos de nuestra sociedad.

Entendamos que el México fuerte no se construye con discursos, ni con ataques entre nosotros, sino que se une y se fortalece con manos limpias, instituciones justas, aplicar justicia pareja sin distingo de colores y el compromiso diario de pensar y trabajar a favor de todos.

Recordemos que el genuino humanista no divide, no acumula bienes ni hace negocios a costa del poder público, ni anda en busca de las luces del protagonismo estéril, simplemente trabaja para sanar nuestras heridas sociales.