Por José Gregorio Aguilar

Miércoles 23 de septiembre de 2026

Además de que también denuncia que no se tomó en cuenta a padres de familia.

 El presidente nacional de la Asociación Nacional de Padres de Familia (ANPAF), Alejandro Águila Argüelles, advirtió que el acuerdo presidencial que prohíbe el uso de celulares en las escuelas del país deja fuera a los maestros, quienes continúan utilizando sus dispositivos frente a grupo.

Águila Arguelles reconoció que la medida puede ser positiva para los alumnos, pero subrayó que resulta contradictoria si no se mide con la misma vara a los docentes. “Siempre están con el celular en la mano, tienen llamadas o intercambios de chismes, se salen del salón y se olvidan del grupo. Eso lo ven los niños y reclaman: ¿por qué ellos sí y nosotros no?”, expresó.

El dirigente insistió en que la figura del maestro debe ser ejemplo de disciplina digital, pues de lo contrario la prohibición pierde legitimidad ante los estudiantes. “No basta con restringir a los alumnos, también debe haber reglas claras para los profesores”, señaló.

            En este orden de ideas, y aunque puntualizó que ANPAF es la única representación legal reconocida por la propia SEP fue excluida de las consultas o foros que supuestamente se hicieron para legitimar la decisión y convertirla en acuerdo presidencial.

“No no invitaron; ni a los  miembros de mesas directivas de escuelas a reuniones o foros con personal de educación. No se nos tomó en cuenta”.

El presidente de ANPAF dejó entrever  que la decisión fue unilateral, tomada por el secretario de Educación, Mario Delgado, en reuniones de la CONAEDU y la CONAGO con gobernadores, cuando ya 16 estados aplicaban la medida. “Insisto: no tomaron en cuenta ni un llamado ni convocatoria. El acuerdo lo hicieron ellos”, acusó.

Cabe recordar que el pasado lunes la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que a partir del 3 de noviembre quedará restringido el uso de teléfonos celulares durante el horario escolar en primarias y secundarias del país.

El acuerdo establece que los estudiantes podrán portar sus dispositivos, pero deberán mantenerlos guardados y solo podrán utilizarlos en casos de emergencia o con fines educativos específicos autorizados por los maestros. La medida busca reducir distracciones y fortalecer el ambiente de aprendizaje en las aulas.