La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
La ex secretaria de salud del gobierno de Tamaulipas durante el período de 2017-2022, Gloria de Jesús Molina Gamboa, denunció en un video que circula públicamente, no ser la única persona responsable de las investigaciones a que está sujeta y pidió se indague toda la cadena de mando porque “no es justo que toda la responsabilidad se concentre en subalternos, dejando fuera a quien daba las indicaciones y ejercía la máxima autoridad en la administración estatal”.
Sí: es una acusación diplomática, pero directa, al exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca.
Molina Gamboa, aseguró que, por órdenes directas del subsecretario de finanzas, Alejandro Aguilar, dio contratos a las empresas PERMART y JOSER, “propiedad del señor Carmona”.
Con esas declaraciones, es suficiente para que se abran carpetas de investigación a quién discretamente señala la exsecretaria de salud del estado, como el orquestador de todos los desaseados manejos en el sector.
¿Actuará el fiscal panista anticorrupción, Andrés García Repper, contra su exjefe político?
Es hora de deslindes.
Si no opera en apego a la ley, es tiempo de que se le releve y deja a otro en su lugar que sí le entienda a la cosa jurídica y entregue resultados a la ciudadanía tamaulipeca.
Es tiempo que la justicia llegue a Tamaulipas; más vale tarde que nunca. Sólo le restan dos años a esta administración y no hemos visto avances tangibles. Se comprende que no actuaran desde hace diez años; pero ahora los vientos de vaca se disiparon y se supone que la procuración y la administración de justicia ahora es pulcra, pronta y expedita.
El video de la perseguida por la ley es un tesoro.
Justo lo que a la administración estatal le faltaba: un testigo con la claridad y la voluntad de explicar, cómo operaba la red de corrupción y de saqueo del erario, capitaneada por el gobernador.
Y si jalan el hilo del tema de actualidad, encontrarán varios cómplices del trasiego binacional del guachicol.
Gloria no quiere pagar por hechos que no cometió.
Lo dice bien claro.
La cadena de mando terminaba en las oficinas de Cabeza de Vaca.
¿Quiere García Repper datos más claros?
¿Y Alejandro Aguilar, para cuándo lo citan a declarar?
Conociendo lo inescrupulosos que han sido en sus carreras empresariales y políticas, Cabeza de Vaca y Sergio Carmona, es muy posible que los contratos no hayan sido cubiertos y sólo hayan cobrado por entregas fantasmas. Ahí otro dato para el sabueso de García Repper.
A Molina Gamboa se le quieren encasquetar presuntos malos manejos por más de mil millones de pesos. Ella asegura, que responderá por lo que la autoridad le compruebe.
Lo grueso del desvío, se infiere de sus dichos, fue realizado por Cabeza de Vaca y sus socios.