CRÓNICAS DEL DESCARO:
Por José Gregorio Aguilar Torres
Septiembre 09 de 2026
Tamaulipecos, les decía ayer que MC en Tamaulipas es un partido dormido, temeroso, que no incomoda a Morena. Hoy me lo confirma uno de los que eran suyos, y no se trata de un militante cualquiera.
Juanjo Salazar. El que era Secretario Estatal de Gestión Social y miembro de la Coordinadora Nacional de Movimiento Ciudadano. El que sí chambeaba en colonias y ejidos de Victoria les renunció públicamente y les dejó una carta que es una confesión de parte.
Vamos a leerla con lupa, porque cada párrafo es un madrazo:
Primero dice que se va por «los acontecimientos registrados el pasado 1 de agosto en la Ciudad de México durante la Asamblea Nacional, cuyas resoluciones se apartan de los principios y del proyecto político construido hombro a hombro con la ciudadanía».
O sea, el proyecto que tanto presumían de ciudadano, de banqueta, de cercanía, se lo tronaron en una mesa de la CDMX. Lo que se construyó hombro a hombro en Victoria, lo desecharon codo a codo en un salón con aire acondicionado. Ahí se vio que lo nuevo tiene las mañas de lo viejo: se decide arriba y se impone abajo.
Luego suelta el segundo, el que duele en Tamaulipas: «responde a una problemática interna arraigada en Tamaulipas, donde la concentración de decisiones y la simulación han desplazado el trabajo, los resultados y la participación real de la militancia».
Traducción al victorense: en MC Tamaulipas manda uno y los demás obedecen. Simulación pura. Eventitos para la foto, boletines, pero cero talacha. El que sí traía territorio, resultados y militancia real, se hartó de que los reflectores se los lleven los que nunca se ensucian los tenis. Por eso se va.
Y aquí viene el oro molido, el que le da toda la razón a lo que lleva meses denunciando Bruno Díaz, el presidente del PRI en Tamaulipas. Juanjo escribe textual:
«De manera categórica, rechazo cualquier especulación sobre supuestas instrucciones externas, acuerdos cupulares o intereses ajenos a este proyecto. No me prestaré a estrategias diseñadas para dividir a la oposición ni actuaré como instrumento funcional a partidos o intereses gubernamentales. Mi única lealtad ha estado y seguirá estando del lado de las y los victorenses».
¿Por qué alguien tiene que aclarar tanto que no es esquirol? Porque todo Victoria ya lo sospecha. Porque MC en Tamaulipas lleva meses calladito, sin cuestionar nada al gobierno de Morena, sin incomodar, sin señalar; los regidores, de vez en cuando lo hacían, pero últimamente ya no dicen nada. Como dijo Bruno Díaz: es una oposición que no se opone.
Juanjo lo dice clarito: «yo no me presto a dividir a la oposición ni a ser instrumento funcional». Entonces, ¿los que se quedan sí se prestan?
Esa es la pregunta que deja su renuncia.
MC Tamaulipas no perdió a un militante. Perdió al único que sí trabajaba, +el que ingenuamente creyó en un cambio…. Y lo que queda es lo de siempre: fosfo por fuera, pero rancio por dentro.