La Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) desarrolla un proyecto que tiene
como propósito reutilizar materiales desechados por las plantas criogénicas del
Complejo Procesador de Gas Burgos para elaborar productos que puedan
aprovecharse en la construcción de viviendas.
La investigadora de la Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa Aztlán (UAMRA),
Dra. Gloria Sandoval Flores, dijo que la investigación se denomina “Economía circular
en plantas criogénicas: Valorización de adsorbentes agotados de alúmina-sílice para la
síntesis de nuevos materiales”.
Al exponer los detalles de esta iniciativa, explicó que el alúmina-sílice es una
combinación de óxido de aluminio y dióxido de silicio que forma la base de materiales
cerámicos, refractarios y catalizadores industriales muy resistentes al calor. Por lo que
son usados como adsorbentes en las plantas criogénicas, pero luego de su vida útil en
la industria se desechan y su investigación busca darle un nuevo valor agregado y
aprovecharlo en otros sectores.
“Porque este material, en caso de que tenga ciertas propiedades, puede ser aplicable a
los procesos de construcción, haciendo más barata la preparación de materiales.
Tratamos de buscar materiales que sean térmicos, que sean resistentes. Entonces, este
material abre esa pauta”, destacó.
Refirió que este trabajo se lleva a cabo con el Complejo Procesador de Gas Burgos de
Petróleos Mexicanos (PEMEX), así como con expertos de la Facultad de Arquitectura
de la UAT y del Instituto Tecnológico de Aguascalientes.

Describió que en las plantas criogénicas hay procesos para deshidratar el gas y usan el
alúmina-sílice para absorber el agua, y, después de cierto número de ciclos, el
adsorbente queda en desuso y es confinado a almacenes. “En este caso nosotros
tratamos de ver qué residuos se están produciendo para darles un nuevo uso”, dijo la
Dra. Gloria Sandoval.
Comentó que el proyecto plantea dos opciones: la primera es darle un tratamiento
térmico y catalítico para que pueda ser un adsorbente de metales pesados en agua,
principalmente plomo, mercurio, magnesio; la segunda opción es utilizarlo en
combinación con cemento o yeso para el área de construcción.
Sostuvo que la Facultad de Arquitectura de la UAT se encarga de analizar las
propiedades físicas, térmicas y aglutinantes para evaluar si mediante un tratamiento
puede reemplazar al cemento tradicional.
Añadió que esta investigación arrojaría nuevos conocimientos, puesto que son
materiales que no han sido estudiados, y que la metodología que están
implementando podría derivar en una patente.