Por José Gregorio Aguilar
Viernes 04 de septiembre del 2026
Se trata de aquellas papeletas que aparecen dentro de las urnas completamente lisas, sin ningún doblez, lo que para la oposición y varios consejeros es un indicio de posible fraude, pues resulta materialmente imposible introducir una boleta de ese tamaño por la ranura de la urna sin doblarla.
Para cerrar esa puerta, el Consejo General del INE aprobó —con 7 votos a favor y 4 en contra— un nuevo protocolo: cuando en los cómputos distritales se detecte una boleta sin dobleces, el personal de la mesa de recuento deberá separarla de inmediato, reservarla y levantar un acta de incidente.
La decisión final ya no será automática. Será el Pleno del Consejo Distrital el que, de manera fundada y motivada, determine si ese voto se suma al cómputo, si es válido o si se anula.
La propuesta fue impulsada por la consejera Frida Denisse Gómez Puga —de origen tamaulipeco— quien aclaró que no se trata de anular en automático ni de quitarle facultades a los distritales.
Explicó que su planteamiento da una salida operativa y transparente: documentar cada caso en una hoja de incidentes para que quede constancia y, a partir de ahí, los partidos puedan impugnar en tribunales si lo consideran necesario.
“Decretar la nulidad automática sería un exceso y prejuzgar la validez del voto. La ley no exige que la boleta deba estar doblada para contar”, defendió la consejera.
El acuerdo no dejó conforme a todos. La oposición anunció que impugnará la resolución ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, para buscar que las boletas planchadas sean catalogadas desde el inicio como votos nulos.
Con esta medida, el INE busca blindar la certeza de los recuentos sin caer en anulaciones automáticas que podrían judicializar aún más la elección