Por Agustín Peña Cruz
Ciudad Madero, Tamps.- El reciente repunte de casos aislados de COVID-19 en el
sur de Tamaulipas ha vuelto a poner sobre la mesa una advertencia que parecía
relegada: el virus continúa circulando y la población no debe abandonar las medidas
básicas de prevención.
Francisco Castañeda Cruz, secretario de la asociación Acciones con Sentido,
señaló que, aunque las manifestaciones de los casos recientes no han sido severas,
la presencia del coronavirus demuestra que la población ha relajado las medidas de
higiene que fueron adoptadas durante la emergencia sanitaria.
“Primeramente, no bajar la guardia”, pidió el médico al referirse al comportamiento
actual de la enfermedad.
Recordó que durante la etapa más crítica de la pandemia se generalizaron prácticas
como el uso de cubrebocas, el lavado frecuente de manos y la vacunación contra el
coronavirus, medidas que, con la disminución de la emergencia, dejaron de formar
parte de la rutina cotidiana de buena parte de la población.
“Hoy vemos que se ha bajado la guardia y se han presentado todavía algunos casos
aislados de coronavirus y, aunque las manifestaciones no han sido muy severas,
pues siguen presentándose”, explicó.
Para Castañeda Cruz, uno de los cambios más visibles se encuentra en los hábitos
de higiene. Señaló que establecimientos donde anteriormente era común encontrar
dispensadores de gel antibacterial ya no los mantienen disponibles, mientras que el
lavado constante de manos también ha perdido presencia.
“Son raros los lugares donde sí tienen todavía gel antibacterial. Es necesario que
todavía se haga la presencia de este elemento”, sostuvo.
El médico consideró que los establecimientos dedicados a la preparación y venta de
alimentos también deben contribuir a mantener estas medidas, particularmente
mediante la disponibilidad de gel antibacterial y la promoción de prácticas de higiene
entre trabajadores y clientes.
La movilidad asociada con la temporada vacacional constituye, además, un factor
que puede favorecer la circulación de virus y bacterias. El intercambio de personas
entre distintas ciudades y regiones incrementa las posibilidades de que agentes
infecciosos lleguen a nuevos espacios.
“Hubo intercambio de lugares, distintas personas que vienen de otros lugares con
algunas enfermedades y obviamente pues sí hay una distribución de las bacterias y
de los virus”, explicó.
A este escenario se suman las variaciones de temperatura propias del periodo
posterior a la canícula. El especialista señaló que los cambios bruscos pueden
favorecer problemas respiratorios, particularmente entre personas con condiciones
que comprometen sus defensas.
“Los cambios bruscos de temperatura ocasionan todos esos problemas de tipo
respiratorio”, afirmó.
Entre los sectores que requieren mayor atención mencionó a las personas con
enfermedades como diabetes, hipertensión y cáncer, además de niños y adultos
mayores.
“Sobre todo en las personas con ya enfermedades como diabetes, hipertensión,
cáncer, que tienen sus defensas muy bajas, los niños, los adultos mayores.
Entonces, pues sí, sí es una realidad y estar pendiente de ellos”, señaló.
Ante este panorama, el llamado del médico es retomar una cultura sanitaria que no
dependa exclusivamente de la existencia de una emergencia. Consideró necesario
mantener medidas básicas de higiene y acudir a la vacunación anual contra el
coronavirus.
“Es necesario que acudamos a vacunarnos cada año”, insistió.
La advertencia no proyecta regresar a las condiciones extraordinarias de los
primeros años de la pandemia, sino recuperar hábitos que, de acuerdo con el
especialista, continúan siendo necesarios para reducir el riesgo de contagios.
La presencia de casos aislados, dijo, debe servir como recordatorio de que el
COVID-19 no ha desaparecido y que la prevención sigue dependiendo, en buena
medida, de la responsabilidad individual y colectiva.
“Todavía somos susceptibles al virus, a una enfermedad que afecta a nivel mundial”,
afirmó.
Por ello, pidió a la ciudadanía mantenerse consciente de los riesgos,
particularmente cuando existe convivencia con personas vulnerables, y evitar
nuevamente una relajación generalizada de las medidas de prevención.
“No relajarse”, resumió.