Expediente
Azahel Jaramillo
Tengo una vivencia, anécdota, de don Jorge Cárdenas González, quien fue alcalde de Matamoros, en dos trienios (1981-83, y 1990-92), hermano del ex gobernador Enrique Cárdenas González, y papá del empresario hotelero y político Gustavo Cárdenas Gutiérrez
Eran los años 85, 86. don Jorge se aprestaba a lanzarse de candidato a alcalde de Matamoros. Fue su estilo combinar la política con los negocios. Por ello un buen día estaba de visita en Cd. Victoria, supervisando el arranque de una tienda más de su cadena «Más, más», ubicada en el 8 Hidalgo, y que se inauguraría esa misma noche.
Era mediodía y estaba yo en las oficinas de El Diario, donde trabajaba. No recuerdo si personalmente o por teléfono, pero el caso es que el Jefe de redacción, Blas Abundis Sánchez, me dio una orden de trabajo, de esas que hay que cumplir: «Jaramillo, don Jorge Cárdenas anda en la tienda «Más, más». Ve ahorita mismo y entrevístalo sobre tal tema…»
La tienda era un hormiguero de trabajadores que daban los últimos toques a la estantería. Encontré a don Jorge en sus 60 años al fondo de su establecimiento, caminando entre la mercancía. Lo abordé, me identifiqué. Se detuvo unos instantes y me respondió las preguntas que quería Abundis. Al final, fuera de libreta, intrigado yo por qué razón diversos partidos querían hacerlo su candidato, curioso, le pregunté: «Oiga, don Jorge…¿y usted cómo le hace para que lo quieran los del PARM, los del Partido Mexicano de los Trabajadores, los del PAN, y los del Partido Socialista Unificado de México?»
Yo, ingenuo reportero que esperaba una respuesta académica, o sociológica, o de estrategia política, recibí como respuesta un: «¡Es que soy muy chingón! ¡Ja ja ja!» Y salí de su tienda todo perplejo.
EN UNA CLASE CON UNAS 30 MUJERES EMPODERADAS DE MONTERREY
Allá en el inicio de los años 80 estudiaba yo la Licenciatura en Comunicación en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Mi facultad se ubica en la Unidad Mederos, allá en la salida a la carretera a Linares. Y para evitarme yo el largo viaje-además del pago– en el camión urbano de Mederos al centro de Monterrey al ver salir del estacionamiento de mi escuela a mi maestro Alfredo Gracia Vicente, le pedí raite y accedió.
Él era todo un intelectual, nacido en España, ya radicado en Monterrey, que nos daba la clase de «Apreciación del Arte», o algo así. Tenía una Librería en el rumbo de la Macroplaza. Luego me enteré que cuando el escritor Carlos Fuentes fue a Monterrey, el gobernador le pidió al maestro Alfredo que lo atendiera en su estancia por la ciudad.
Ya yo arriba del carro, en la plática, me dice. «Oye Jaramillo, mira tienes dos opciones: que te deje en tal calle, o que me acompañes a una clase que tengo que dar ahorita, allá por el Hospital Muguerza, a un grupo de mujeres esposas de empresarios».
–Lo acompaño a su clase, le dije .
—»Igual me ayudas con el proyector de imagenes», me dijo.
En un edificio, en una amplia estancia estaban 30, 40 mujeres de entre sus 30, 50 años de edad. Me fui al fondo del pasillo donde estaba un proyector de imagenes, que empecé a maniobrar.
Al iniciar la proyección de obras de Picasso, Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci y así, algunas de esas damas, levantaban el brazo, y empezaron a comentar sus experencias de viaje, y decir…
—Fijese maestro Alfredo, que ahora que fui a París, en tal museo… no estaba tal pintura.
–Oiga, maestro, fijese que en marzo que fui a ver yo por segunda vez el «David» me quedé con la impresión de que era otro, que… lo cambiaron.
Yo vestía orgulloso una chamarra con el logotipo de la UANL –para nada del Tec de Monterrey. Junto al proyector… escucharlas hablar…a esas señoras, yo , que muy apenas había ido al Museo Nacional de Antrología, impresionado de lo que esas mujeres decían, sorprendido, me empecé a apanicar. Tan perplejo estaba que una señora que estaba cerca de mi me dijo: «Tranquilo, traquilo, no pasa nada».
Antes de dejarme ya en el centro de Monterrey, mi maestro Alfredo me dijo: «Haz de saber Jaramillo que lo que yo ganó por dar una clase a estas señoras…equivale a lo que me paga la Universidad en una quincena. Algo así me dijo el maestro Alfredo Gracia Vicente.
UAT CONVOCA A 17 PROYECTOS DE INVESTIGACION
Les comparto que la Universidad Autónoma de Tamaulipas llevó a cabo la firma de convenios correspondientes a 17 nuevos proyectos de investigación que han sido seleccionados en la Convocatoria 2026 “Impulso a la Investigación Científica, Tecnológica y Humanística”.
La formalización de los acuerdos tiene como meta ampliar el apoyo a proyectos que atiendan problemáticas sociales, productivas y ambientales de Tamaulipas y del país, como así lo ha planteado el rector de la UAT, Dámaso Anaya Alvarado desde el inicio de su gestión.
Los trabajos aprobados son en las áreas de Medicina y Ciencias de la Salud; Biología y Química; Ciencias Sociales; Ingenierías y Desarrollo Tecnológico; Ciencias de la Agricultura, Agropecuaria, Forestales y de Ecosistemas; Ciencias de la Conducta y la Educación; Físico-Matemáticas y Ciencias de la Tierra; Interdisciplinaria y Humanidades. NOS VEMOS.
Azahel Jaramillo