Por Agustín Peña Cruz
Ciudad Altamira, Tamps.- Altamira alista una reconfiguración de más de cinco kilómetros
de la carretera Tampico-Mante para convertir el tramo en una vialidad con mayor seguridad
peatonal, particularmente para niñas, niños y familias que diariamente cruzan frente a
escuelas y zonas habitacionales.
José Francisco Pérez Ramírez, secretario del Ayuntamiento de Altamira, explicó que el
proyecto, impulsado por el alcalde Armando Martínez Manríquez, contempla accesos
seguros, cruces peatonales específicos y semáforos inteligentes con mecanismos de
activación para facilitar el paso de estudiantes.
“Lo que se pretende ya en el tema de vialidad y movilidad es que haya los accesos seguros
para las familias, para las personas que transitan ese lugar”, señaló el funcionario.
La intervención forma parte de una estrategia para adaptar la infraestructura vial al
crecimiento urbano que ha experimentado el municipio. De acuerdo con Pérez Ramírez, el
objetivo no es únicamente modificar las condiciones físicas de la carretera, sino atender una
zona donde la expansión habitacional y comercial ha incrementado el flujo de peatones y
vehículos.
Además, uno de los elementos centrales será la instalación de un semáforo destinado
específicamente al cruce de estudiantes. El dispositivo contará con un botón de activación,
de acuerdo con el proyecto presentado a las autoridades municipales.
“Va a tener un botón para cuando los niños entren y salgan de las escuelas”, explicó.
La infraestructura busca beneficiar a estudiantes y familias de sectores ubicados a ambos
lados de la carretera, incluidos residentes de zonas cercanas a Santa Malia, así como de
las colonias Carrillo Puerto y fraccionamientos de la zona.
Pérez Ramírez informó que el municipio recuperará para su administración un tramo
superior a los cinco kilómetros. Para precisar los límites y dimensiones de la vialidad,
solicitó el plano completo durante una reunión de trabajo con autoridades.
“Vamos a recuperar más de 5 kilómetros”, afirmó.
El proyecto también contempla modificar la nomenclatura de la vialidad. Actualmente
identificada como carretera Tampico-Mante, el tramo podría pasar a denominarse “Avenida
de la Industria», una vez que se obtengan las autorizaciones correspondientes y el Cabildo
de Altamira apruebe la propuesta.

“Ahora se va a denominar, si el Cabildo así lo decide, como Avenida de la Industria”,
precisó.
El funcionario señaló que el procedimiento podría quedar definido durante esta semana,
aunque todavía se requiere concluir la documentación y confirmar que la Secretaría de
Infraestructura, Comunicaciones y Transportes no tenga objeciones al cambio
administrativo.
Pérez Ramírez indicó que ya existe un convenio relacionado con la administración del tramo
y que el alcalde abordó directamente el tema con el director general de la dependencia en
Tamaulipas, el ingeniero Mario Mata.
El cambio de nombre, sostuvo, no representa un procedimiento inédito para el municipio.
Recordó que anteriormente se modificó la nomenclatura de un tramo de la Sexta Avenida
para denominarlo Armada de México, así como la vialidad que actualmente lleva el nombre
de Cuco Sánchez.
“Este cambio de nomenclatura tardó tres días para que Google ya lo identificara como Cuco
Sánchez”, relató, al explicar que la actualización en plataformas digitales de navegación
podría concretarse con rapidez una vez aprobada oficialmente.
Más allá de la señalización, el funcionario vinculó la transformación con la evolución
territorial de Altamira. La expansión urbana, dijo, dejó de concentrarse exclusivamente en el
centro y las zonas comerciales para alcanzar sectores que anteriormente eran considerados
rurales.
“Ahora es un crecimiento integral”, afirmó.
Para el Ayuntamiento, la nueva denominación y la reconfiguración vial buscan acompañar
ese proceso de expansión, facilitar la identificación de la zona y, sobre todo, reducir los
riesgos para quienes utilizan diariamente una carretera que se ha convertido en un eje de
conexión entre comunidades, escuelas, viviendas y áreas comerciales.
La prioridad, resumió Pérez Ramírez, es que el crecimiento urbano avance acompañado de
infraestructura capaz de proteger a quienes transitan por ella, especialmente a los
estudiantes que cruzan diariamente la