*.-Marcia Benavides Villafranca, directora del Instituto de las Mujeres en Tamaulipas, advierte sobre la corresponsabilidad penal que podrían enfrentar los padres en casos de embarazos en menores, enfatizando que cada situación debe ser evaluada por la autoridad competente.

*.-La funcionaria califica como “crítico y urgente” el problema de los embarazos en niñas y adolescentes, destacando la importancia de la educación sexual y la prevención, así como el papel de la sociedad en la erradicación de estas situaciones que constituyen violencia y abuso.

Francisco Medina Guerrero

CIUDAD VICTORIA.-La directora general del Instituto de las Mujeres en Tamaulipas, Marcia Benavides Villafranca, señaló que la permisividad o falta de conciencia de los padres de familia podría derivar en corresponsabilidad penal en casos de menores embarazadas, aunque aclaró que cada situación deberá ser determinada por la autoridad competente. “Puede llegar a haber una corresponsabilidad incluso penal”, puntualizó.

La funcionaria calificó como “crítico y urgente” el problema de los embarazos en niñas y adolescentes, y subrayó que un adulto no puede mantener una relación de pareja con una menor, pues se trata de violencia, abuso sexual y un delito. “Un adulto no puede, bajo ninguna circunstancia, tener una relación de pareja con una niña. Eso no existe”, afirmó.

Benavides Villafranca explicó que el Instituto opera el Fondo para el Bienestar y el Avance de las Mujeres (Fogam), programa federal enfocado en prevenir los embarazos adolescentes y evitar los llamados matrimonios forzados, que, dijo, constituyen abusos contra la niñez. Actualmente, las acciones se desarrollan en Nuevo Laredo y Reynosa, con gestiones para ampliarlas a otros municipios.

Asimismo, destacó la participación de la dependencia en el Grupo Estatal para la Prevención del Embarazo en Adolescentes, coordinado por la Secretaría General de Gobierno a través del Sipinna. Hizo un llamado a la sociedad a involucrarse, al considerar que se trata de un problema que “indigna profundamente” a las instituciones y a la comunidad.

La titular del Instituto consideró que la mayor cantidad de casos podría estar relacionada con una creciente visibilización de violencias que durante décadas fueron normalizadas. Por ello, pidió a los medios informar con responsabilidad, evitar la revictimización y utilizar un lenguaje preciso al referirse a estos hechos. “Es una violencia consumada y es un delito”, sostuvo.

Finalmente, señaló que los casos entre menores de edades similares también deben atenderse mediante educación sexual y prevención. Añadió que, con la transformación del Instituto de las Mujeres en Secretaría, se fortalecerá el trabajo con hombres para atender conductas agresoras mediante acompañamiento psicológico y emocional, sin dejar de lado las sanciones correspondientes.