#DESDELAFRONTERA
POR #PEDRONATIVIDAD

Después de una semana de inmerecidos días de descanso, regresamos a la computadora y lo hacemos con dos importantes noticias para Nuevo Laredo que, juntas, dibujan con bastante claridad el rumbo que está tomando esta frontera, una ciudad que está creciendo, que está modernizando su infraestructura y que además está consiguiendo inversiones históricas para mejorar la calidad de vida de sus familias.
Porque una cosa es decir que una ciudad avanza y otra muy distinta es tener los números, las obras y los proyectos para presumirlo.
Y Nuevo Laredo, hay que decirlo, trae con qué.
Por un lado, llega una noticia de esas que no ocurren todos los días, la sustitución del Hospital General por un nuevo Hospital IMSS-Bienestar, con una inversión superior a los mil 800 millones de pesos, 120 camas y capacidad para crecer a un tercer nivel.
No es poca cosa.
Estamos hablando de una nueva infraestructura hospitalaria que permitirá concentrar los servicios que actualmente ofrecen el Hospital Civil y el Hospital General, en una instalación moderna y estratégicamente ubicada en una zona de crecimiento poblacional.
Y aquí aparece una palabra que resulta fundamental para entender lo que está sucediendo en Nuevo Laredo… Gestión.
Porque las grandes obras no caen del cielo ni aparecen por generación espontánea. Se gestionan, se empujan, se coordinan y, sobre todo, se necesita tener la capacidad de tocar las puertas correctas.
Ahí está la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal, quien ha sabido mantener una relación de coordinación con el Gobierno Federal de Claudia Sheinbaum y con el gobernador Américo Villarreal Anaya, para que Nuevo Laredo esté dentro del mapa de las grandes inversiones de la transformación.
Y esta vez, el resultado se llama mil 800 millones de pesos en infraestructura hospitalaria.
La presidenta Claudia Sheinbaum está colocando los recursos, el gobernador Américo Villarreal mantiene la coordinación estatal y desde el Gobierno Municipal se hace la gestión para que Nuevo Laredo no se quede viendo pasar las inversiones.
Así se trabaja en equipo.
Y mientras unos hablan de proyectos, en Nuevo Laredo hay quienes están convirtiendo los proyectos en ladrillos, concreto, pavimento, hospitales y servicios.
Ahí está también la segunda noticia, la modernización integral de la Avenida Reforma, una de las arterias más importantes de la ciudad, con una inversión de 84 millones 430 mil 949 pesos.
Y aquí hay otro detalle que merece ser presumido.
No fue simplemente echarle una capa de asfalto a la calle para que se vea bonita en la fotografía.
Se intervinieron 25 mil 374.91 metros cuadrados y se trabajó tanto arriba como debajo de la superficie.
Pavimentación, recarpeteo, parapeto central, guarniciones, señalización, semáforos, banquetas, bacheo y arborización, pero también líneas de agua potable, drenaje sanitario, pozos de visita, colector y rejillas pluviales.
Es decir, una obra que no solamente se ve, también se siente.
Y eso es precisamente lo que distingue a una obra de fondo de una simple maquillada urbana.
Porque mientras el automovilista disfruta una avenida más segura y funcional, el comerciante obtiene mejores condiciones para trabajar, el peatón encuentra espacios más dignos y los vecinos reciben servicios subterráneos renovados.
La Reforma deja de ser solamente una avenida y se convierte en una pieza más de ese Nuevo Laredo que está cambiando de rostro.
Y si alguien quiere dimensionar el tamaño del trabajo, basta echarles un ojo a los números, en las colonias Burócratas, México, Campestre y Jardín se han realizado 36 obras con una inversión superior a los 161 millones de pesos desde 2021.
Eso ya no es una obra aislada. Es una ruta.
Y esa ruta tiene una característica muy clara, modernizar Nuevo Laredo desde la calle hasta la infraestructura que no se ve.
Por eso resulta interesante poner juntas las dos noticias de este regreso vacacional.
Por un lado, mil 800 millones de pesos para transformar la infraestructura hospitalaria.
Por otro, más de 84 millones para modernizar una de las principales arterias de la ciudad.
Salud e infraestructura.
Hospitales y vialidades.
Servicios públicos y desarrollo económico.
Todo forma parte de una misma fotografía, Nuevo Laredo está jugando en las grandes ligas de la inversión pública.
Y Carmen Lilia Canturosas está aprovechando la coyuntura.
La alcaldesa ha entendido que gobernar una ciudad fronteriza como Nuevo Laredo no consiste solamente en atender los problemas cotidianos. También significa pensar en la ciudad que viene, anticiparse al crecimiento y construir la infraestructura que necesitarán las próximas generaciones.
Por eso la coordinación con Claudia Sheinbaum Pardo y Américo Villarreal resulta tan importante.
Cuando los tres niveles de gobierno jalan para el mismo lado, la diferencia termina convirtiéndose en una mejor ciudad… ¿Qué, no?, NOS LEEMOS.
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