Por Agustín Peña Cruz
Zacatecas, Zac.- La búsqueda de justicia por la muerte de Dafne Zapata Quintos, una
adolescente de 13 años que falleció dentro de una academia militarizada de Ciudad
Madero, Tamaulipas, ha llevado a su madre, Alejandra Quintos Martínez, a buscar respaldo
jurídico fuera de su estado.
Este sábado, Quintos Martínez formalizó en Zacatecas la contratación del despacho Ávila y
Asociados, integrado por los abogados Álvaro Ávila Fonseca y Darío Gamón Rodríguez,
quienes asumirán la asesoría legal de la familia como víctimas indirectas dentro de la
investigación por feminicidio.
La decisión, explicó la madre, responde a la desconfianza que desarrolló hacia el sistema
de justicia tamaulipeco después de las experiencias que, según afirmó, encontró durante las
primeras etapas del proceso.
“Yo no quería contratar a ningún licenciado o despacho jurídico de mi ciudad”, señaló al
referirse a Ciudad Mante. La razón, dijo, fueron sus percepciones de corrupción e
impunidad dentro del sistema penal de Tamaulipas.
El caso de Dafne ha generado indignación desde julio, cuando la menor acudió a un
campamento organizado por la Academia Militarizada de Marina Doenitz, en Ciudad
Madero, y posteriormente fue reportada sin vida. Desde entonces, la Fiscalía General de
Justicia de Tamaulipas abrió una investigación que derivó en diversas líneas de
responsabilidad y en la detención de personas presuntamente relacionadas con los hechos.
En la cobertura después del deceso se documentó cuestionamientos sobre el
funcionamiento de la academia, testimonios de exalumnos y reclamos de familiares
respecto de la actuación de las autoridades. La propia administración municipal de Ciudad
Madero ha sostenido que la investigación penal corresponde a la Fiscalía estatal y que debe
evitarse cualquier conclusión anticipada mientras se integra la carpeta.
En ese escenario, Quintos Martínez aseguró que recibió propuestas de abogados de
distintos estados, e incluso de Estados Unidos y Canadá. Finalmente optó por el despacho
zacatecano, después de recibir recomendaciones de conocidos y organizaciones civiles.
Pero la experiencia profesional no fue el único factor. “No solamente son las cédulas, ni la
experiencia, es la calidad humana con la que me han tratado”, afirmó.
La mujer reconoció además el respaldo de su madre, Laura Martínez González, abuela de
Dafne, quien la ha acompañado durante el proceso. “Yo quiero justicia para mi bebé, por
eso viajé hasta acá”, expresó.
Con la firma del contrato, los abogados explicaron que su participación se concentrará en el
proceso por feminicidio, donde representan legalmente a las víctimas indirectas. Existe
además una investigación relacionada con el delito de violación, pero aclararon que
jurídicamente no tienen intervención en ese expediente.
Los litigantes adelantaron que aprovecharán el periodo de investigación complementaria, de
hasta seis meses, para reunir elementos que puedan ser incorporados a la carpeta de
investigación y posteriormente presentados ante un tribunal.
“Vamos a involucrarnos y colaborar”, señalaron, al explicar que algunas de las personas
vinculadas al proceso han presentado recursos de apelación contra las determinaciones
judiciales.
El objetivo, dijeron, será coadyuvar con la Fiscalía Especializada de Investigación del
Feminicidio y Homicidio Doloso contra Mujeres de Tamaulipas para fortalecer la
investigación y aportar elementos que permitan determinar responsabilidades.
El principal reto será la distancia entre Zacatecas y Tamaulipas, aunque los abogados
consideran que las herramientas digitales y el marco jurídico nacional permiten mantener
una defensa coordinada sin importar la entidad donde se desarrolle el proceso.
“Hasta este momento vemos una gran apertura por parte de la Fiscalía”, señalaron.
Para Alejandra Quintos, sin embargo, el expediente representa algo más que una disputa
jurídica. Entre lágrimas, recordó que Dafne era lo único que tenía y sostuvo que la única
forma de honrar su memoria es conseguir justicia.
“Ellos van a defender a mi bebé como lo harían por otro ser humano”, afirmó.
Al final, la madre dirigió un mensaje a otros padres de familia: permanecer atentos a sus
hijos y exigir que las instituciones educativas, particularmente aquellas con modelos
militarizados, cumplan con sus responsabilidades de protección.
“Yo solo quiero justicia por Dafne y todas aquellas voces que ya no están, que ya no
pueden hablar”, concluyó.