Por La Libre

Por Edelmira Cerecedo García

Hablar de la gubernatura de Tamaulipas todavía parece adelantado, pero hay nombres que inevitablemente comienzan a aparecer en la conversación. El de Olga Sosa es uno de ellos.
La senadora no escondió sus aspiraciones. Dijo que le gustaría seguir sirviendo a Tamaulipas y que serán las encuestas las que determinen hasta dónde puede llegar. Una respuesta prudente, pero también políticamente significativa.

Porque en política, cuando un personaje tiene presencia, estructura, trayectoria y decide decir públicamente que está dispuesto a competir, automáticamente entra al escenario.
Y Olga Sosa hoy está ahí.

Su planteamiento de construir alianzas entre mujeres también abre una lectura interesante: la posibilidad de que Tamaulipas tenga, por primera vez, una contienda donde una mujer llegue con fuerza a disputar la candidatura para la gubernatura.

Eso no significa que la candidatura esté definida, ni que ella tenga el camino asegurado. Tampoco se trata de regalarle el boleto. La política es mucho más complicada que eso.
Pero tampoco sería serio minimizarla.

Sosa ha construido una presencia política que le permite sentarse en la mesa donde comienzan a mencionarse los nombres. Y eso, en sí mismo, ya es una posición que no todos pueden presumir.

Su discurso de trabajo 24/7 y cercanía con la gente apunta precisamente hacia donde hoy se mide la competitividad política: territorio, reconocimiento y capacidad de conectar con los ciudadanos.

Al final, serán las encuestas, los acuerdos y la decisión de su partido los que determinen quién tendrá la verdadera posibilidad.

Por ahora, la lectura es sencilla: Olga Sosa no está pidiendo que la pongan en el escenario; ya está en él. Y por eso, guste o no, su nombre tiene que ser considerado cuando llegue el momento de hablar de las cartas para la gubernatura de Tamaulipas.

Claudia, de cabo a rabo por Tamaulipas.

Y hablando de buenas señales, Claudia Sheinbaum llega a Tamaulipas para una gira de tres días que prácticamente recorrerá el estado de norte a sur: Reynosa, Matamoros, Tampico y Ciudad Madero. Vivienda, salud e infraestructura son los temas que marcan la agenda, con la inauguración de dos hospitales como puntos fuertes.

Pero hay otro dato político que no pasa desapercibido: la Presidenta estará acompañada por el gobernador Américo Villarreal Anaya, en una coordinación que habla de cercanía y de una relación institucional que sigue dando resultados para Tamaulipas. No es sólo una visita presidencial; es también la fotografía de un estado que tiene interlocución directa con Palacio Nacional y que está recibiendo obras y programas de alto impacto.

De cabo a rabo, pues, Claudia por Tamaulipas… y Américo, como anfitrión, jugando en primera fila.

Dato que suma:

La UAT sigue ganando terreno en el ámbito científico nacional. Cinco de sus revistas de investigación fueron incorporadas al Sistema Nacional de Publicaciones Científicas y Humanísticas de la SECIHTI, luego de un proceso de evaluación en el que participaron siete publicaciones universitarias.

El reconocimiento a Educiencia, CienciaUAT, Revista DYCS Victoria, Revista de Psicología y Ciencias del Comportamiento y Revista Septentrión confirma la calidad del trabajo editorial y académico que se realiza en la Universidad. Además, el acceso abierto permite que el conocimiento generado desde Tamaulipas pueda consultarse libremente desde cualquier parte del mundo.

Un resultado que habla del rumbo que impulsa el rector Dámaso Anaya Alvarado: una UAT más vinculada con la investigación, la ciencia y el desarrollo del estado.

Lo que les dejo de tarea:

Gattás quiso presumir músculo con Maki Ortiz, Carlos Canturosas, Blanca Anzaldúa, Carmen Lilia Canturosas y Carlos Peña Ortiz, pero la fotografía terminó diciendo más de lo que quizá pretendía: ya está moviendo sus piezas rumbo al 2027 y al 2028, mucho antes de que Morena abra oficialmente el tablero.

¿Se brincó las trancas, adelantó los tiempos? En fin lo que si quiso dejar claro que tiene con quién jugar.

El problema es que en política no basta llenar una fiesta: hay que convencer a quienes deciden.
Gattás quiso prender el fuego antes de tiempo; ahora falta ver si realmente tiene madera para sostenerlo.