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Enrique Jonguitud
Ciudad Victoria, 13 de agosto.- La diputada Mercedes del Carmen Guillén Vicente lanzó una crítica directa contra los intentos de regular los contenidos de radio y televisión, al considerar que las propuestas buscan “inventar el hilo negro” en un tema que, desde su perspectiva, ya cuenta con mecanismos naturales para que las audiencias decidan qué quieren ver o escuchar.
La legisladora tamaulipeca cuestionó por segunda ocasión consecutiva el regreso del llamado derecho de las audiencias al debate legislativo, al señalar que se pretende establecer nuevas reglas sobre contenidos cuando los ciudadanos tienen cada vez más opciones para elegir entre medios de comunicación, plataformas y distintas fuentes de información.
“Hay debates No por su vigencia sino por la insistencia de querer regular lo evidente llevamos años dándole vueltas al llamado derecho de las audiencias, intentando inventar el hilo negro de la comunicación en pleno siglo XXI”, expuso.
La expresión utilizada por Guillén Vicente se convirtió en el eje de su cuestionamiento, al señalar que los esfuerzos por crear nuevas disposiciones para las audiencias parten de la idea de que es necesario establecer desde las instituciones qué contenidos pueden considerarse apropiados, cuando las personas cuentan con herramientas para decidir por sí mismas.
La diputada defendió por ello la autorregulación como una alternativa más eficiente, moderna y democrática frente a una regulación excesiva, especialmente en un escenario donde la oferta informativa se ha multiplicado y los ciudadanos pueden cambiar de medio, plataforma o contenido de manera inmediata.
“Se habla de proteger al auditorio como si los ciudadanos fueran menores de edad esperando que se les diga cuál contenido es apto para sus oídos. Igual nos olvidamos que el instrumento de autorregulación más eficiente y moderno democrático e inmediato que existe cabe en la palma de la mano y se llama control remoto: quien no quiere ver o escuchar algo simplemente le cambia de canal”, dijo.
Guillén Vicente también cuestionó las propuestas que plantean colocar marcadores en pantalla o emitir alertas sonoras para diferenciar información y opinión durante las transmisiones, al considerar que establecer esa separación en tiempo real sería impracticable y podría entorpecer el ejercicio periodístico.
La legisladora advirtió que intentar fiscalizar por ley cada palabra utilizada en los medios puede terminar convirtiendo la regulación en una forma de censura, por lo que insistió en mantener la capacidad de elección de las audiencias. “La libertad de expresión, insisto, no necesita tutores”, sostuvo Guillén Vicente.