Enrique Jonguitud
Ciudad Victoria, 7 de agosto.– El bolsillo de las familias tamaulipecas resintió durante julio los aumentos registrados en alimentos, transporte y diversos productos de consumo cotidiano, en un escenario donde algunos precios tuvieron incrementos importantes, de acuerdo con el comportamiento del Índice Nacional de Precios al Consumidor.
La mayor presión se presentó en algunos productos alimenticios, con la cebolla a la cabeza al registrar un incremento mensual de 18.97 por ciento, mientras que el precio de la naranja avanzó 11.90 por ciento, encareciendo parte de las compras habituales de los hogares.
Los aumentos también alcanzaron otros bienes de consumo. Las computadoras subieron 6.10 por ciento y los productos para el cabello tuvieron un incremento de 1.47 por ciento, sumándose a las presiones que enfrentaron los consumidores tamaulipecos durante el mes.
El transporte también contribuyó al mayor gasto de las familias, principalmente por el incremento de 4.11 por ciento en el transporte aéreo, mientras que el transporte colectivo registró un alza de 0.74 por ciento durante julio.
Comer fuera de casa también resultó más costoso. Los restaurantes registraron un aumento de 0.31 por ciento en sus precios, mientras que las loncherías, fondas, torterías y taquerías subieron 0.37 por ciento. Otros alimentos cocinados tuvieron un incremento de 0.81 por ciento.
Sin embargo, el comportamiento de los precios no fue uniforme y algunos productos registraron reducciones que ayudaron a contener parcialmente el impacto sobre el gasto familiar. El jitomate tuvo una baja de 29.20 por ciento, mientras que el chile poblano disminuyó 15.63 por ciento y el chile serrano cayó 6.98 por ciento.
A estas reducciones se sumaron las registradas en productos como gas LP, huevo y pollo, lo que permitió compensar parcialmente los aumentos observados en otros alimentos y servicios que forman parte del consumo habitual de las familias de Tamaulipas.
De esta manera, julio cerró para los consumidores tamaulipecos con un comportamiento desigual de los precios, aunque los incrementos en alimentos como cebolla y naranja, así como en transporte y servicios de comida, representaron nuevas presiones para el bolsillo de los hogares.