Por Agustín Peña Cruz
Ciudad Madero, Tamps.- El Gobierno de Ciudad Madero prepara una estrategia
integral para ordenar las actividades comerciales en Playa Miramar mediante un
esquema de coordinación con autoridades federales, con el objetivo de frenar la
ocupación irregular de la zona costera, garantizar la movilidad de los cuerpos de
emergencia, proteger el ecosistema y preservar las certificaciones ambientales que
distinguen al principal destino turístico del sur de Tamaulipas.
El alcalde Erasmo González Robledo afirmó que el municipio mantiene una
comunicación permanente con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales (SEMARNAT) para construir un mecanismo que permita regular la
instalación de palapas y toldos, una actividad que, reconoció, ha crecido sin un
control uniforme y que comienza a generar afectaciones tanto para los visitantes
como para los propios prestadores de servicios.
El edil explicó que uno de los avances más importantes ha sido la nueva
delimitación de la zona federal marítimo-terrestre, la cual brinda mayor certeza
jurídica sobre los terrenos ganados al mar y facilita la planeación de proyectos de
conservación financiados con recursos derivados del convenio administrativo
vigente entre el municipio y la autoridad federal.
«Lo que necesitamos es ordenar la actividad y no despertar únicamente el interés
económico de algunas personas, sino poder conciliar», sostuvo el presidente
municipal al referirse a la necesidad de encontrar un equilibrio entre el desarrollo
económico de Playa Miramar y la conservación de uno de los principales atractivos
naturales del litoral tamaulipeco.
González Robledo reconoció que, aunque la expedición de permisos corresponde
exclusivamente a la autoridad federal, el Ayuntamiento puede desempeñar un papel
de facilitador para que quienes deseen ofrecer servicios en la playa conozcan y
realicen correctamente los trámites establecidos por la legislación ambiental.
En ese sentido, informó que ya se celebró un primer encuentro entre prestadores de
servicios y representantes de SEMARNAT, luego de que el Gobierno municipal
convocara a funcionarios de la dependencia federal, incluido su director jurídico,
para orientar a los comerciantes sobre el procedimiento para solicitar permisos
temporales de uso de la zona federal marítimo-terrestre.
«Muchos de ellos no conocían el trámite temporal para solicitar el uso de esta zona
federal marítimo-terrestre. Se les explicó dónde se realiza, cómo debe hacerse y la

Dirección General de Desarrollo Económico puede brindarles respaldo durante el
proceso», señaló.
El alcalde precisó que la intención del gobierno local no es restringir la actividad
económica, sino ofrecer condiciones de legalidad y certeza que permitan un
crecimiento ordenado del comercio turístico.
Uno de los ejes centrales del proyecto será la protección del ecosistema costero,
particularmente del hábitat de la tortuga lora, especie en peligro de extinción que
durante la presente temporada ha ampliado sus zonas de anidación a distintos
sectores de Playa Miramar.
«Necesitamos privilegiar el tema medioambiental y proteger el arribo de la tortuga
lora. Sería un atentado contra la naturaleza impedir ese proceso que hoy representa
uno de los mayores valores ambientales de nuestra playa», expresó.
El alcalde destacó que los recientes registros de anidación ya no se concentran
únicamente en Playa Norte, sino que también se han documentado en Plaza
Gobernadores, la zona hotelera y otros puntos del litoral, lo que obliga a reforzar las
medidas de protección y evitar instalaciones que interfieran con el ciclo natural de la
especie.
La estrategia también contempla mejorar las condiciones de seguridad para los
miles de visitantes que acuden al máximo paseo turístico del estado. González
Robledo advirtió que la colocación indiscriminada de toldos y palapas reduce los
corredores de acceso para ambulancias, unidades de Protección Civil y cuerpos de
rescate.
«La vida es lo más importante que tenemos que conservar de nuestros visitantes y
esos accesos necesitan regularse», enfatizó.
Como parte del proceso, el Gobierno municipal buscará instalar durante agosto un
Comité de Concertación que reúna a autoridades, comerciantes y prestadores de
servicios para formalizar acuerdos que permitan regular la actividad antes de que el
problema se agrave.
«Si no regulamos esta actividad se va a desbordar y podría perjudicar incluso las
certificaciones de calidad que ya tiene Playa Miramar», advirtió.