Por Agustín Peña Cruz
Ciudad Altamira, Tamps.- La penalista Victoria Eugenia Morales Aguirre no se
incorporará al equipo legal que representa a Danna Yanina, la joven de 18 años
vinculada a proceso por el caso del feminicidio de Dafne Zapata Quintos, pese a las
múltiples solicitudes ciudadanas para que asumiera su defensa. La decisión,
difundida a través de un posicionamiento público firmado por su hija, Deneb
Castañón, sostiene que responde a principios éticos y a una visión profesional sobre
el ejercicio del Derecho Penal.
El pronunciamiento surge después de que, en los últimos días, diversos sectores
manifestaran en redes sociales su respaldo para que la abogada participara en el
caso, luego de que Morales Aguirre expresara públicamente sus reservas sobre la
actuación de las autoridades ministeriales y señalara que observa elementos que
podrían apuntar a una injusticia.
«Mi madre ha sido muy clara en su postura: considera que se está cometiendo una
injusticia de dimensiones draconianas y considera muy probable la inocencia de
Danna», expone el documento.
La especialista, con más de cuatro décadas de trayectoria en materia penal, ya
había emitido opiniones jurídicas sobre el proceso, particularmente al establecer
similitudes con el caso del cerrajero William Gabriel, asunto en el que participó como
defensora y que, según su apreciación, evidenció un patrón de fabricación de
culpables por parte de la Fiscalía de Tamaulipas.
No obstante, el comunicado aclara que emitir una opinión jurídica y asumir la
representación formal de una persona imputada son responsabilidades distintas.
Aunque, afirma, existe disposición para colaborar, la decisión de no integrarse al
equipo responde a la convicción de que una defensa penal requiere coordinación
absoluta entre quienes la encabezan.
«Su disposición para ayudar existe y es absoluta. Sin embargo, también existe algo
que ha guiado sus más de 40 años de ejercicio profesional: la ética», señala el texto.
La postura sostiene que incorporar un nuevo abogado a una defensa ya
conformada, integrada por litigantes con estrategias propias, podría generar
conflictos en la conducción del caso y afectar el objetivo principal: garantizar la
mejor defensa posible para la imputada.
«En Derecho Penal, una filtración, una indiscreción o una estrategia mal coordinada
pueden costar la libertad de una persona. Hoy no está en juego un expediente; está
en juego la vida y el futuro de una joven de apenas 18 años», se lee en el
posicionamiento.
El mensaje enfatiza que la decisión no responde a diferencias personales ni a una
búsqueda de protagonismo, sino a una concepción del litigio penal basada en la
responsabilidad integral sobre las decisiones jurídicas.
«Nadie puede asumir la responsabilidad total del resultado cuando las decisiones
dependen de varias personas. Eso no es ego, protagonismo ni exceso de
importancia personal; es una profunda convicción ética y un compromiso con el
profesionalismo», afirma.
El documento añade que una defensa penal eficaz requiere una teoría del caso
construida de manera conjunta, confianza entre sus integrantes y una estrategia
uniforme. Bajo esa lógica, sostiene que sumar abogados sin una coordinación
previa puede representar un riesgo para la persona procesada.
«El Derecho Penal exige confianza, coordinación y una estrategia única. No se trata
de sumar nombres a una defensa, sino de sumar eficacia», puntualiza.
Pese a descartar su incorporación formal al litigio, Morales Aguirre mantendrá su
postura crítica sobre el desarrollo del proceso judicial. De acuerdo con el
comunicado, continuará expresando opiniones desde el ámbito académico y público
cuando considere que existen posibles irregularidades, además de defender
principios como el debido proceso, la presunción de inocencia y el derecho a un
juicio justo.
La familia también agradeció las expresiones de apoyo recibidas en los últimos días
y atribuyó ese respaldo a la trayectoria profesional de la abogada, construida,
asegura, sobre el estudio, la integridad y la defensa de los derechos de las personas
sometidas a un proceso penal.
El posicionamiento concluye con una reflexión que resume la postura asumida
frente al caso: «La verdadera justicia no consiste en encontrar culpables a cualquier
precio, sino en encontrar la verdad».