COLUMNA

Por José Gregorio Aguilar

Julio 31, 2026

Por fin habló la SET. Después de 15 días de la muerte de Dafne y de estar escondida bajo la estrategia del avestruz, sacaron un comunicado. Sin firma de Miguel Ángel Valdez García, claro. Y lo peor no es la tardanza: lo peor es que lo publican para tergiversar la orden federal.

Porque el oficio UR-100/OCSEP/0181/2026 del 29 de julio, firmado por Mario Delgado Carrillo, es clarísimo: “se garantice que ninguna institución preste servicios educativos bajo la denominación o modalidad ‘Militarizada’, ‘Militar’, ‘Castrense’ o cualquier otra análoga que haga referencia a la instrucción o disciplina de carácter militar”.

La segunda línea, que la SET de Tamaulipas se niega a entender, dice: “toda vez que la educación militar se circunscribe a la formación del personal de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional, impartida de manera exclusiva por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA)”.

¿Más claro? No es “a ver si acreditan”, no es “revisión integral para ver si cumplen”. Es ninguna. Cierre. Punto. Porque la educación militar no le toca a la SET, le toca a la SEDENA. Y no olvidemos que el propio Delgado ya había exhibido a Tamaulipas: aquí operan cinco academias con esa fantasía militar, todas con RVOE y clave de centro de trabajo otorgadas por la SET de Valdez García.

Entonces, ¿por qué la SET sale ahora con que “aquellos planteles que no acrediten serán suspendidos”? Le cambiaron “cierre garantizado” por “suspensión condicional”. ¿Acaso les dejan la puerta abierta para que mañana se quiten el nombre de “militarizada”, se pongan “disciplina y valores” y sigan cobrando igual? Es pregunta…

Y el oficio de Delgado ordena otra cosa que la SET omitió: que las instituciones reintegren de manera inmediata los pagos efectuados por servicios pendientes de devengar. ¿Dónde dice eso el comunicado de la SET? En ningún lado.

Miguel Valdez, hay muchas dudas que responder. Tu dirección jurídica, como dijo el profesor Miguel Tovar Tapia no puede defender lo indefendible: que ustedes mismos dieron permisos para algo que por ley solo puede otorgar la SEDENA. Y peor aún: nunca revisaron, nunca supervisaron. Así, cualquier hijo de vecina pudo entrar a trabajar ahí con cargos inventados de “comandante”, “capitán” o “sargento”, sin pertenecer realmente a las fuerzas armadas oficiales.

Para terminar. Porqué en ese comunicado que por fin redactaron no mencionan absolutamente nada de la Academia Militarizada Marina Doenitz, de ciudad Madero, donde asesinaron a Dafne?