CRÓNICAS DEL DESCARO.

Por José Gregorio Aguilar

Ni sufren ni se acongojan. Así de simple.

Mientras la SEP federal, con oficio firmado por Mario Delgado, ordena que al 31 de agosto, cuando arranque el nuevo ciclo escolar, todas las escuelas militarizadas ya deben estar cerradas, aquí en Tamaulipas la Secretaría de Educación de Miguel Ángel Valdez García aplica la de siempre: esconderse.

Aquí la SET tiene  un equipo de comunicación muy  completo.  Pero no han sido capaces de emitir un solo comunicado claro, propio, con nombres y responsables. Lo único que hicieron fue replicar, como calca, el boletín que les mandaron de México. Ni una línea para explicar por qué aquí operaron cinco escuelas con RVOE estatal vendiendo la fantasía de la disciplina militar.

Le apuestan a lo de siempre: a que esto se enfríe. Saben que estamos en vacaciones de verano, que no hay eventos oficiales, que no están las ceremonias de  honores de cada lunes que encabeza el Gobernador Américo Villarreal Anaya y donde se puede abordar a los funcionarios. Saben que ahorita no hay a quién cuestionar porque simple y sencillamente andan de vacaciones. Para que nos hacemos.

Y aquí es donde entra lo grave que señala el profesor Miguel Ángel Tovar Tapia, crítico y bien informado. Como él explica, esas cinco academias no son patito sin registro: tienen clave de centro de trabajo otorgada por la propia SET, por lo tanto forman parte de una zona escolar y están bajo la cadena de mando del propio Valdez García, jefes de sector y supervisores.

La omisión, dice Tovar Tapia, no es solo administrativa. Constituye un «delito de comisión por omisión», responsabilidad jurídica y civil por no vigilar personal, planes y programas. Instructores sin exámenes psicométricos, sin plantilla oficial registrada, haciendo funciones que no les corresponden, incluso en escuelas privadas que deben cumplir con obligaciones sindicales. Y de eso, ni Arnulfo Rodríguez y ningún líder sindical ha dicho una palabra.

Han pasado casi dos semanas de la muerte de Dafne en la Academia Doenitz en El Mante y la SET no ha emitido nada. Como dice el profe Tovar: «El callar no representa eximirse de la culpa». Y tiene razón, la dirección jurídica de la SET está diseñada para defender, si fuera el caso al secretario, no a los maestros ni a los alumnos.

El silencio no es deslinde, es confirmación de la responsabilidad. A ver si la SET de Valdez va a obligar a esas escuelas a devolver papeles y a regresar el dinero a los padres antes del 31 de agosto, o también en eso se van a hacer de la vista gorda.

Ese es el tamaño del descaro.