Por: Luis Enrique Arreola Vidal.
No les bastó con una empresa. Ahora le abren la segunda.
Rivardo Azael Casanova Márquez, el mismo que empezó domando caballos en Llera, acaba de recibir dos contratos más por 14 millones 660 mil 952 pesos. Esta vez no a través de Casa Casve MX, sino de una razón social distinta: Grupo ID Rec, S.A. de C.V.
La empresa fue constituida el 24 de septiembre de 2022. Exactamente siete días antes de que el actual gobierno tomara posesión. Siete días.
El contrato más grueso (DGCYOP/121/2025) es por 10 millones 432 mil 752 pesos para renovar licenciamiento y servicios de seguridad informática en la plataforma Checkpoint.
El segundo (DGCYOP/161/2025), por 4 millones 228 mil 200 pesos, es para antenas de internet satelital y servicio ilimitado.
Lo que no aparece en los boletines es quién pidió el servicio: la Oficina del Gobernador. Ricardo Gerardo Guerrero Morales firma como área requirente.
La Secretaría de Administración solo pone la firma formal. El requerimiento nace en el círculo más cercano al poder.
Casanova no es un recién llegado. En el sexenio de Cabeza de Vaca igual se le otorgaron cientos de millones de pesos a esta persona.
Ahora, con otra empresa y bajo otro gobierno, el flujo continúa. Mismo proveedor. Mismo sector. Misma cercanía.
La pregunta ya no es si hay contratos.
La pregunta es por qué una empresa creada siete días antes del cambio de gobierno aparece, tres años después, firmando con la propia Oficina del Gobernador servicios de ciberseguridad y satélites.
En Tamaulipas la seguridad se compra con chalecos, con patrullas… y también con empresas que nacen justo a tiempo.