Enrique Jonguitud
Ciudad Victoria, 24 de julio.- Nuevo Laredo se convirtió en la ciudad de Tamaulipas con el mayor avance en la percepción de seguridad durante el segundo trimestre de 2026, al registrar una reducción de 8.3 puntos porcentuales en la percepción de inseguridad, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) correspondiente a junio.
La ciudad fronteriza pasó de 34.8 por ciento de percepción de inseguridad en marzo a 26.5 por ciento en junio, resultado que la ubicó como la segunda ciudad del país con la mayor disminución en este indicador, únicamente por debajo de Ciudad Nezahualcóyotl. Con ese nivel, además, quedó muy por debajo del promedio nacional, que fue de 59.8 por ciento.
En el resto de las ciudades tamaulipecas evaluadas, Tampico mantuvo uno de los niveles más bajos de percepción de inseguridad al permanecer en 28.4 por ciento entre marzo y junio. Ciudad Victoria también mostró una ligera mejoría al reducir el indicador de 49.5 a 47.5 por ciento, mientras Reynosa continuó como la ciudad con la mayor percepción de inseguridad en el estado, al pasar de 86.1 a 86.6 por ciento.
Los resultados de la ENSU también muestran que la percepción de inseguridad sigue siendo más alta entre las mujeres. En junio de este año, el 65.6 por ciento de ellas manifestó sentirse insegura en la ciudad donde vive, frente al 52.6 por ciento de los hombres, lo que representa una diferencia de 13 puntos porcentuales.
Respecto a los espacios donde la población considera que existe mayor riesgo, los cajeros automáticos instalados en la vía pública encabezan la lista con 70.3 por ciento. Les siguen las calles, con 63.4 por ciento; el transporte público, con 62.4 por ciento, y las carreteras, con 56.3 por ciento.
La encuesta también refleja que una parte importante de la población mantiene reservas sobre la evolución de la seguridad en los próximos doce meses. El 32.8 por ciento considera que la situación seguirá igual de mal y el 24.3 por ciento estima que empeorará; en contraste, el 23.5 por ciento espera una mejoría y el 18.2 por ciento cree que las condiciones permanecerán igual de bien.
Entre las conductas delictivas o antisociales más observadas por los habitantes en los alrededores de sus viviendas destacan el consumo de alcohol en la vía pública, con 58.1 por ciento; los robos o asaltos, con 46 por ciento; la venta o consumo de drogas, con 38.5 por ciento; el vandalismo en viviendas y negocios, con 37.8 por ciento, y los disparos frecuentes con armas de fuego, con 34.1 por ciento.
La ENSU también revela que la percepción de inseguridad continúa influyendo en la vida cotidiana de la población. El 42 por ciento de los encuestados afirmó haber modificado sus hábitos para evitar portar objetos de valor por temor a convertirse en víctima de un delito, una conducta que refleja el impacto que aún tiene la inseguridad en distintas ciudades del país, pese a las mejoras registradas en municipios como Nuevo Laredo.