El Patinadero
Juan Antonio Montoya Báez
La actuación de la Fiscalía General de Justicia en Tamaulipas es puesta a prueba nuevamente, después de acciones que no procedieron como se hubiera deseado por parte de la institución.
No estamos hablando de los expedientes que descansan en los archivos de la Fiscalía Anticorrupción, donde funcionarios de la actual administración, además de los excolaboradores del exgobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, gozan de una total impunidad.
Más bien nos referimos a dos casos que tomaron por asalto los medios de comunicación e inundaron las redes sociales. El primero sucedió en el Hospital Infantil, donde dos doctoras sufrieron un ataque sexual.
Fue un delito mal manejado por las autoridades, que primero ordenaron la detención del boxeador “La Ranita”, acusado de abusar de las doctoras que dormían en su centro de trabajo; un lugar que conocían y sentían como su segundo hogar, su lugar seguro donde podían dormir y soñar.
Ellas fueron violentadas y, en lugar de hacerles justicia, todo lo enredaron. En un principio ocultaron los videos de las cámaras y fueron las propias víctimas quienes tuvieron que conseguir las grabaciones.
Detuvieron a un presunto culpable que no tenía ningún parecido físico con el sospechoso que aparecía en los videos, por lo que fue liberado por una jueza que declaró su inocencia. Sin embargo, marcaron la vida del boxeador, quien también laboraba como camillero en el nosocomio.
Posteriormente detuvieron a un expresidiario, vecino del hospital, como presunto culpable. Tampoco se parece al personaje de los videos, pero en este caso, el presunto violador sigue detenido en medio de algunas suspicacias.
Ahora les tocó el terrible asesinato de una niña de 13 años, Dafne, una pequeña que llegó a un campamento de verano militarizado con ánimo de superarse un lunes y, cuatro días después, murió por asfixia por inmersión.
Los hechos todavía no son esclarecidos; solamente hay una jovencita de 18 años detenida, Yanina “N”, quien formaba parte del equipo de instructores de la academia y es acusada de ser cómplice en la muerte de Dafne. Sin embargo, el director de la Academia Militarizada Doenitz en Ciudad Madero, Jorge Luis Ponce, no ha sido detenido.
Jorge Luis Ponce declaró a los medios que Dafne Zapata murió tras sufrir un desmayo mientras se bañaba, pues, según afirmó, la adolescente ya presentaba síntomas de debilidad y fatiga desde un día antes, por lo que fue evaluada por un médico que solo recomendó reposo absoluto. Aseguró que las lesiones visibles en el rostro de Dafne fueron producto de una caída accidental como consecuencia de su falta de fuerzas.
En los hechos también se encuentra involucrada una instructora de nombre Estrella o Estrellita, la cual se encuentra desaparecida y es objeto de una intensa búsqueda por parte de las autoridades judiciales.
De acuerdo con la autopsia, se reveló que Dafne murió por asfixia por inmersión y, según testimonios de algunos exalumnos, eran sometidos y castigados introduciéndolos en cubetas o hasta en la taza del mingitorio. Las heridas en su boca concuerdan con posibles golpes en el borde del sanitario, pero eso corresponde definirlo a las autoridades competentes.
A casi una semana del fallecimiento de Dafne no hay más detenidos, los verdaderos culpables siguen prófugos y la pregunta es por qué no les pusieron vigilancia permanente para evitar su fuga. Quizá en este momento ya se encuentren amparados o escondidos en alguna parte del país e inclusive en el extranjero.
Son dos casos muy mediáticos en los que la FGJ de Tamaulipas quedó a deber, y en donde el único camino que les queda es resolver el asesinato y presentar a los culpables.
La justicia no tiene por qué esperar.
Bueno, por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…