La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
La inmensa red delincuencial del exgobernador panista de Baja Califoria, Ernesto Ruffo Appel, tiene parte de sus tentáculos en Tamaulipas. Las decenas de millones litros de guachicol fiscal -se especula que son cientos de millones de dólares escamoteados al fisco-, que entraban al país por las aduanas de Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, necesariamente requerían de una infraestructura logística, operativa y financiera de alta complejidad.
En Matamoros, el empresario y líder espiritual, Víctor Carretero Zardeneta huyó despavorido por el puente internacional hacia los Estados Unidos cuando la fiscalía general de la república (FGR) intentó echarle el guante para responder por su presunta complicidad con Ruffo Appel.
Al personaje en fuga se le vincula al PAN. Tiene afinidad ideológica con la exalcaldesa Leticia Salazar y precandidata del azul a la alcaldía de ese puerto fronterizo.
El conocido pastor, forma parte de las élites matamorenses. Fungía como el contacto de exgobernador preso, ante las autoridades aduanales.
Es decir: era el responsable en Matamoros, de introducir al país el guachicol con una franquicia autorizada a Ruffo Appel por el presidente Felipe Calderón Hinojosa aprovechando las mal llamadas reformas estructurales en camino para la privatización de los bienes de la nación.
Falta que brote el lodo en Reynosa y Nuevo Laredo.
Seguramente habrá muchas sorpresas.
El tejido delincuencial del político que inauguró las concertacesiones del presidente Carlos Salinas, se presume lo construyó con sus amigos y socios de partido.
¿Quién en Reynosa es panista y tiene experiencia en el trasiego de productos, entre otros el guachicol, de EUA a México?
¿Quién participó en la entronización de administradores de las aduanas de Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo?
Actualmente -en el pasado fue Guillermo Calderoni- sólo un ente familiar, ha tenido por largo tiempo el control de las aduanas tamaulipecas: el clan Gómez-Cabeza de Vaca.
Primero fue Francisco García Cabeza de Vaca, como diputado federal, como senador y como gobernador-; luego su hermano político José Ramón Gómez Leal (JR), en la super delegación de programas federales que le rentó Andy López Beltrán y Adán Augusto López, consolidó el presunto entramado delincuencial que ahora brota.
Sí: los Cabeza de Vaca-Gómez, han sido y son panistas.
La línea del tiempo que incluye la actividad de Ruffo Appel en el robo a la nación vía evasión de impuestos, coincide con la estancia en el poder de los Gómez-Cabeza de Vaca.
Es probable que no sean cómplices.
Lo que no se puede negar, es que, en pleno dominio administrativo de las aduanas, JR y Cabeza de Vaca, no hayan conocido de la actividad de don Ernesto, hoy preso.
Distante, pero de llegar a la gubernatura, JR, tendrá que cruzar fétidos riachuelos de corrupción y mierda que circundan su carrera política.