A MI MANERA
Por Tello Montes
La Fiscalía de Tamaulipas no está nadando entre expedientes: está prácticamente hundida bajo una montaña de más de 35 mil carpetas de investigación sin resolver.
Y la pregunta que brinca de inmediato es inevitable:
¿Cuántos peces gordos del sexenio de Francisco García Cabeza de Vaca estarán escondidos entre ese océano de papeles?
Porque una cosa son las carpetas por delitos comunes, violencia familiar, robos o denuncias cotidianas que merecen atención inmediata, y otra muy distinta son aquellas investigaciones que podrían involucrar a exfuncionarios, proveedores consentidos, operadores financieros y personajes que durante seis años hicieron y deshicieron con el presupuesto de Tamaulipas.
Imagínese usted cuánto tiempo, cuántos ministerios públicos, investigadores, peritos y personal administrativo se necesitan para desahogar más de 35 mil expedientes.
No son 35.
Ni 350.
Son más de 35 mil asuntos pendientes, mientras la Fiscalía reconoce que no cuenta con suficiente personal y que la carga de trabajo aumenta todos los años.
Así no hay procuración de justicia que aguante.
El fiscal Jesús Edgardo Govea Orozco admite que se trata de un rezago histórico y anuncia la creación de un área especializada para enfrentarlo. La medida resulta necesaria, pero también tendrá que venir acompañada de resultados, fechas, prioridades y transparencia.
Porque crear oficinas, coordinaciones y nuevos cargos no sirve de mucho si los expedientes continúan acumulando polvo.
Y aquí es donde deberán ponerse los ojos.
No vaya a ser que, bajo el argumento de atender lo urgente, las carpetas relacionadas con los verdaderos peces gordos permanezcan congeladas hasta que
prescriban los delitos, desaparezcan las pruebas o los responsables encuentren la forma de escabullirse.
El rezago no puede convertirse en refugio para la impunidad.
Tamaulipas necesita saber cuántas investigaciones quedaron pendientes de la administración cabecista, cuántas involucran recursos públicos, cuántas fueron judicializadas y cuántas siguen durmiendo el sueño de los justos.
Porque durante años se habló de corrupción, saqueos, contratos cuestionados, empresas favorecidas y funcionarios que salieron del gobierno con fortunas difíciles de explicar.
¿Dónde están esas carpetas?
¿En qué escritorio quedaron?
¿Quién las está investigando?
¿Y cuándo veremos a los peces gordos responder ante un juez?
El nuevo fiscal tiene frente a sí una tarea monumental. Pero también una oportunidad histórica: limpiar la casa, romper complicidades y demostrar que la Fiscalía ya no será utilizada para perseguir adversarios y proteger amigos.
Treinta y cinco mil carpetas representan treinta y cinco mil historias que reclaman justicia.
Pero entre todas ellas seguramente existen algunas que pesan más, huelen peor y conducen directamente a las entrañas del poder que gobernó Tamaulipas durante el sexenio anterior.
Ahí están los peces gordos.
El problema es que, con semejante rezago, pueden seguir nadando tranquilamente mientras la justicia continúa atrapada entre montañas de expedientes.
Y como siempre digo:
cuando la justicia tarda demasiado, la impunidad termina ganando por cansancio.
EN OTRO TEMA…, El gobernador Américo Villarreal entregó vehículos y maquinaria por 125.2 millones de pesos para fortalecer las tareas de Seguridad Pública, Obras Públicas, Finanzas, Protección Civil y los servicios de limpieza de Victoria y Tampico.
Seguridad recibió 17 patrullas y dos torres móviles de videovigilancia, con inversión de 70.6 mdp; Obras Públicas, maquinaria pesada por 42 mdp; Finanzas, 20 automóviles por 6.5 mdp; y Victoria y Tampico, un camión recolector cada uno, por 6.1 mdp. Protección Civil recibió además un aerobote para rescates en zonas inundadas.
Américo destacó el manejo responsable de los recursos, la reducción de casi mil millones de pesos de la deuda estatal y la reforma al IPSSET, que garantiza el fondo de pensiones por 25 años más.
POR OTRA PARTE…, El rector Dámaso Anaya acompañó a estudiantes de Derecho de la UAT en una jornada académica en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde fueron recibidos por el ministro Irving Espinosa Betanzo.
La visita permitió a los jóvenes conocer el funcionamiento del máximo tribunal y fortalecer su preparación profesional mediante el análisis práctico de criterios constitucionales, como parte de las estrategias de la UAT para elevar la calidad educativa y promover el respeto al Estado de Derecho.
Y PARA CERRAR…, El alcalde Beto Granados fue padrino de la generación “Profr. Arturo Lerma Anaya” del ITACE Matamoros, acompañado por autoridades educativas.
Durante la ceremonia, se reconoció su liderazgo y apoyo a la educación. El alcalde felicitó a estudiantes, docentes y padres de familia, exhortó a los egresados a continuar preparándose y reiteró el respaldo del Gobierno Municipal a su desarrollo académico y profesional.