Columna Opinión Económica y Turística.
Dr. Jorge A. Lera Mejía.
Altamira cuenta con una base sólida de atractivos naturales, culturales y recreativos que la posicionan como un destino emergente con gran potencial de turismo sustentable, capaz de generar empleo y bienestar para las familias del municipio.
En el marco de la Primera Sesión Extraordinaria del Consejo Consultivo de Turismo, donde se refrendó el compromiso de trabajar en unidad entre gobierno y sociedad civil, estos activos turísticos se perfilan como pilares estratégicos para la inversión y el desarrollo ordenado de la ciudad.
Altamira ofrece espacios únicos para el contacto responsable con la naturaleza, como la Playa Tesoro, reconocida como playa virgen con un entorno ecológico privilegiado, ideal para pesca deportiva, caminatas y observación del paisaje costero sin saturación de infraestructura, lo que la convierte en candidata natural para proyectos de turismo sustentable de bajo impacto.
Asimismo, la Playa Dunas Doradas destaca por sus formaciones de arena y posibilidades para deportes acuáticos y actividades recreativas familiares, accesibles mediante vehículos todo terreno, lo que permite articular productos turísticos de aventura con criterios claros de conservación ambiental.
Otro núcleo estratégico es el Parque laguna Champayán, que integra juegos infantiles, gimnasio al aire libre, espacios para picnic y actividades como kayak, paseos en lancha, pesca y ciclismo, consolidándose como parque urbano de alto valor ambiental y social. Su ubicación frente al bulevar Manuel Cavazos Lerma y la cercanía al centro lo vuelven pieza clave para rutas turísticas integrales que combinen naturaleza, recreación y convivencia comunitaria, en línea con los objetivos de desarrollo sustentable discutidos en el Consejo Consultivo de Turismo. Un nuevo atractivo consiste el puente flotante que une la palapa de la laguna de Champayán con la isla de la Esperanza.
En el ámbito del turismo cultural y religioso, uno de los edificios más emblemáticos es la Iglesia de Santiago Apóstol, iniciada en 1747 y concluida medio siglo después, cuya construcción se asocia popularmente con mezclas que incluían leche de vaca, reflejando la tradición ganadera de la región.
Este templo, dedicado al patrono de la ciudad, atrae peregrinos y visitantes interesados en historia, arquitectura y manifestaciones de fe, ofreciendo un punto de anclaje para circuitos de turismo religioso y cultural que pueden fortalecerse con señalética, guías locales y festividades patronales ordenadas.
La Plaza de Armas de Altamira constituye otro nodo fundamental, donde se concentran edificios públicos, gastronomía tradicional y elementos simbólicos como la escultura en bronce de Cuco Sánchez, cantautor altamirense que forma parte del patrimonio musical de México. En este espacio conviven bustos de figuras históricas nacionales, vendedores de productos típicos y actividades familiares, lo que facilita el diseño de rutas de interpretación histórica y cultural que integren música, memoria colectiva y oferta gastronómica local, alineadas con las líneas de acción aprobadas en la Primera Sesión Extraordinaria del Consejo Consultivo de Turismo.
Altamira cuenta también con infraestructura recreativa que complementa su vocación turística, como el parque acuático ubicado sobre la carretera al Puerto Industrial, con toboganes, chapoteadero y albercas que se convierten en opción atractiva en temporadas de altas temperaturas y fortalecen la oferta dirigida a familias y visitantes regionales.
La existencia de servicios como fuente de sodas y áreas de descanso permite articular paquetes de día de campo y recreación, vinculados con las estrategias de promoción que comerciantes y autoridades han comenzado a impulsar para posicionar al municipio como destino y no sólo como punto de paso.
Finalmente, un activo innovador es el campo de lavanda “Lavanda s23”, único en Tamaulipas y el noreste de México, que atrae visitantes interesados en experiencias rurales, fotografía y productos derivados de la lavanda. Este recurso abre oportunidades para desarrollar turismo de naturaleza, agroindustria y bienestar, con visitas guiadas, venta de productos locales y eventos temáticos, reforzando la diversificación económica del municipio y el enfoque de turismo sustentable planteado por el alcalde de Altamira en la Primera Sesión Extraordinaria del Consejo Consultivo de Turismo.