El Patinadero
Juan Antonio Montoya Báez
Entre los comentarios recibidos en colaboraciones anteriores, los ciudadanos se quejaban de que en Morena se repiten los mismos nombres como aspirantes: algunos cartuchos quemados y otros nuevos que, sin embargo, mostraron demasiado rápido la máscara de la corrupción.
Los simpatizantes defienden la tesis de que necesitan más miembros de la 4T para dar continuidad al proyecto que inició el expresidente Andrés Manuel López Obrador en el país; de ahí que aparezcan siempre los mismos nombres. No obstante, una postura más realista establece que, si bien se entiende la necesidad de seguir con quienes tienen experiencia y conocen el proyecto, bien podrían seleccionar, de entre los mismos morenistas, a los más limpios.
¿Y si sí? ¿Qué pasaría si en verdad Morena fuera un partido que velara por la selección de sus candidatos cumpliendo sus propias reglas, haciendo a un lado a aquellos manchados por la sombra de la corrupción o el huachicol, y eligiera a los menos voraces, a los que no tienen acusaciones de enriquecimiento ilícito o desvío de recursos públicos?
Viene una primera etapa que será la selección de los candidatos a las alcaldías, y por eso nos preguntamos: ¿Y si sí? ¿Qué tal si seleccionan lo más limpio que puedan a sus abanderados, haciendo a un lado las aspiraciones de Beto Granados en Matamoros, cuya suerte pende de un oficio que manden desde los Estados Unidos por sus presuntas relaciones con la delincuencia?
¿Qué tal si se olvidan de la reelección de Erasmo González Robledo en Madero debido a su cercanía con los principales contrabandistas de combustible, terreno donde se ganó un espacio sumamente importante al grado de obtener a pulso el mote de “El Capitán”?
¿Qué tal si voltean a ver a todos los municipios, como Victoria, Tampico, Reynosa, San Fernando y Mante, entre otros, para seleccionar a los más limpios y transparentes? Morena tiene muy buenos integrantes, tanto hombres como mujeres, que pueden garantizarle la victoria electoral y que, además, ofrecerían buenos gobiernos que se ganen la aprobación popular.
El «¿Y si sí?» no solo aplica en el futbol y nuestro sueño de ser campeones mundiales; también puede aplicar en el deseo de tener buenos gobernantes. Es tiempo de limpieza y honestidad, tal vez pedimos mucho y terminemos conformándonos con alguien que «robe poquito».
Siguiendo con otros temas, la firma del Corredor Económico Tamaulipeco entre Nuevo Laredo y Tampico representa uno de los movimientos políticos más relevantes del municipalismo estatal en los últimos años.
Es la firma de un convenio, pero también el mensaje de una alcaldesa como la neolaredense Carmen Lilia Canturosas Villarreal, quien se posesiona de la agenda estatal y construye acuerdos con regiones y actores estratégicos.
Carmen Lilia integra las fortalezas de la frontera y el puerto para posicionar a Tamaulipas como una plataforma logística y comercial mucho más competitiva.
La hermandad de Nuevo Laredo y Tampico parecía complicada, al estar separados por una distancia de 724 kilómetros y casi ocho horas de carretera; sin embargo, cuando hay voluntad y mejores intenciones, se pueden establecer acuerdos de colaboración que les permitan crecer a nivel nacional e internacional. Se trata de dos aduanas importantes, una marítima y una terrestre, con un relevante movimiento comercial y político.
La edil neolaredense trabaja en acuerdos y acciones de la mano de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y del gobernador Américo Villarreal Anaya. Sabe cuándo avanzar y cuándo desacelerar; maneja estándar y automático, demostrando ser multifuncional y con la imagen sólida de una mujer capaz.
Ella se encuentra en la ruta de una segunda etapa donde Morena tiene el reto de ganar una elección estatal, en tiempos donde la amenaza de Trump hace eco en los morenistas. Un ejemplo de esto ocurrió ayer, cuando la exsecretaria de Finanzas, Adriana Lozano, tuvo que salir a desmentir las versiones de haber sido retenida por las autoridades americanas y despojada de su visa.
Aunque lo desmintió publicando una imagen con su nieta en un restaurante de Texas, la versión resultó creíble para muchos, pues pocos desconocen los constantes rumores sobre el huachicol fiscal, donde a ella se le ha llegado a atribuir el grado de «Coronela», siendo presumiblemente la superior del «Capitán» Erasmo.
¿Y si sí? Si Morena, PAN, PRI, MC, PVEM y los demás partidos quieren cambiar, esta es su oportunidad. Al final, se vale soñar.
Bueno, por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…