Por Agustín Peña Cruz
Ciudad Altamira, Tamps.- La creciente crisis provocada por las fallas recurrentes
en el suministro eléctrico ha colocado a Altamira ante un escenario de tensión social
que amenaza con escalar hacia bloqueos carreteros y protestas masivas. El alcalde
Armando Martínez Manríquez anunció una reunión con directivos de la Comisión
Federal de Electricidad (CFE) para exigir respuestas inmediatas ante una
problemática que ya afecta tanto a zonas urbanas como rurales y que, además,
compromete el abastecimiento de agua para decenas de miles de familias.
La situación ha llegado a un punto crítico. De acuerdo con el presidente municipal,
los constantes cortes de energía han obligado a habitantes de diversas
comunidades a intervenir manualmente instalaciones eléctricas para restablecer el
servicio, una práctica que representa un riesgo considerable para su integridad
física.
“En Cuauhtémoc también tenemos problemas. En la noche se va la energía
eléctrica, llega en la mañana y los vecinos están subiendo las cuchillas ellos
mismos. Es un alto riesgo que hagan eso, pero no les dejan otra opción”, señaló el
alcalde al describir la desesperación de los residentes ante la falta de una solución
permanente.
Las interrupciones del servicio, explicó, se han vuelto una constante en sectores
ubicados desde la zona centro hacia el norte del municipio, así como en distintos
ejidos. El patrón se repite noche tras noche: la energía se interrumpe, los
ciudadanos buscan formas de recuperarla y, horas después, el problema vuelve a
presentarse.
“Se cae la cuchilla durante la noche y la gente la está operando de manera manual
porque no quiere quedarse sin energía eléctrica. Tienen servicio durante el día y por
la noche vuelve a ocurrir lo mismo”, afirmó.
Sin embargo, el impacto de las fallas trasciende el ámbito doméstico. La
infraestructura hidráulica municipal también depende del suministro eléctrico para
mantener en funcionamiento sus sistemas de bombeo. Cuando la energía falla, la
distribución de agua potable se ve seriamente comprometida.
“Lo peor es que nos afectan el sistema de agua. Se nos cae la energía eléctrica en
la planta y dejamos a 70 mil familias sin agua. Imagínense el problema que tenemos
con la deficiencia en el servicio de la Comisión”, advirtió Martínez Manríquez.

La combinación de apagones y desabasto ha incrementado el descontento
ciudadano. Según el alcalde, diversos grupos de colonos han expresado su
intención de realizar bloqueos en puntos estratégicos del municipio como medida de
presión para exigir soluciones.
“Hay amenazas de bloquear la carretera federal Benito Juárez. También quieren
bloquear en Cuauhtémoc y en la zona centro. La inconformidad es real y está
creciendo”, reconoció.
Ante este escenario, el gobierno municipal busca que las autoridades de la CFE
escuchen directamente las demandas de la población. Martínez Manríquez informó
que invitó a representantes vecinales a participar en el encuentro programado para
este miércoles al mediodía, con el propósito de que los funcionarios federales
conozcan de primera mano la magnitud del problema.
“Quiero que los funcionarios también escuchen las demandas ciudadanas, porque
de otra manera no se dimensiona lo que está ocurriendo”, sostuvo.
El alcalde reconoció que existen proyectos de inversión energética para la región,
incluyendo nuevas subestaciones y obras vinculadas al sistema de ciclo combinado.
No obstante, advirtió que dichas acciones resultan insuficientes frente al acelerado
crecimiento demográfico e industrial que experimenta Altamira.
“Vienen tres subestaciones más e inversiones sin precedentes, pero el sistema que
tenemos actualmente ya no es suficiente. Altamira está creciendo poblacionalmente
todos los días y la demanda de energía aumenta de manera constante”, explicó.
La reunión con la CFE se proyecta como un momento decisivo para una ciudad que
se ha consolidado como uno de los polos industriales más importantes del noreste
del país. Para las autoridades municipales, la modernización de la infraestructura
eléctrica dejó de ser un proyecto de largo plazo y se convirtió en una necesidad
urgente para garantizar servicios básicos, evitar conflictos sociales y sostener el
desarrollo económico de la región.
“Voy a buscar que hagan conciencia de que necesitamos una inversión urgente”,
concluyó el alcalde.