DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.


Hablar es parte de la comunicación humana; es la condición para que el ser humano se
entienda; pero también es, invariablemente, un mecanismo para ejercer un poder: el de la
palabra. Podemos verlo de la siguiente manera:
Cuando una persona le dice a la otra: Estúpido, ratero, pobre, malo, flojo… en fin, palabras
que lastiman, incide en el comportamiento de otro; igual, si le dice, maravilloso,
agradecido, excelente, generoso. Es afectar con solo una palaba. Imaginen, entonces, lo que
se puede hacer con todo un discurso… con un propósito: llamar la atención, proponer e,
incluso, llamar a la acción.
Para eso es la retórica, la oratoria. Sirve para mover a las masas, para convencer a un
pueblo. Por eso, Juan Jacobo Rousseau, ya en la ilustración, nos alertaba sobre la
demagogia, como arma para mover a un pueblo, para engañarlo, o a parte de él.
Se atribuye a José Martí la expresión: “Haga hombres quien quiera hacer pueblos”. Y los
liberales, apuntan que quieren que los hombres sean mejores ciudadanos, mejores padres,
mejores hermanos y recomiendan el estudio de las leyes liberales; entre ellas, la retórica, la
gramática y la lógica. Para hablar y escribir con lógica, con argumentos.
El concurso de oratoria “Sentimiento Juarista” nació y lo promovió un grupo liberal; al
paso del tiempo, gobierno y liberales, se coordinaron para darle una dimensión mas grande,
a nivel estatal Y este fin de semana fue la final: niños y jóvenes oradores participaron para
llevarse el galardón.
Así sucedió, hace varios años, con Vania Ocejo de Matamoros: que el año pasado de
campeona estatal, paso a nacional y luego a campeona de oratoria latinoamericana: escriben
y hablan bien, argumentan, tienen el poder de la palabra… México necesita lideres, se están
formando con este tipo de eventos.
En esta ocasión, coordinados, el gobierno estatal vía la Secretaria de Educación y la Gran
Logia de Tamaulipas, hicieron posible que niños y niñas, desde prescolar, incluso de
capacidades diferentes, como de primaria y secundaria, nos dieran un ejemplo de lo que se
puede lograr con trabajo, paciencia y con un fuerte e intenso espíritu de superación.